Cuando la publicidad te da mala prensa

12:30:00


¿Hay algún estudiante de Marketing en la sala? No un servidor, desde luego, así que tal vez me salte todas las teorías del marketing habidas y por haber en esta entrada, pero voy a jugármela a decir algo utilizando solamente ese don súper maravilloso que tenemos los seres humanos (a veces), el sentido común. Y lo que quiero decir es lo siguiente: hay un límite, una línea muy fina en la arena, que separa la buena publicidad de la mala publicidad.

Y no, la buena publicidad no es la que consigue meterte en la cabeza la frase más absurda («pasa de un pelo lasio a un pelaso»); en mi opinión, la buena publicidad es la que no te da la impresión de querer venderte nada. Si me apuras, aquella de la que uno ni siquiera es consciente.

La explicación es tan simple como la propia teoría. De nuevo, ¿algún experto en Psicología por aquí? Si digo alguna tontería, disculpadme: de nuevo estoy tirando de sentido común. Pero ¿os acordáis de cuando estabais en la edad el pavo (igual alguno seguimos en ella) y cada vez que os prohibían una cosa, la hacíais con el doble de ganas? Pues a la inversa también funciona: cuanto más le dicen a uno que haga algo, que es maravilloso y que le va a cambiar la vida, más se le pasan las ganas de hacerlo.

Hay personas más y menos sensibles a esto, claro, como pasa con todo en esta vida. Yo, por ejemplo, soy de esos petardos que adora llevar la contraria, y si dos amigos me dicen que tengo que ver tal película porque es genial, pues voy corriendo al cine a verla; pero como en vez de dos amigos, se lo escuche decir a, por ejemplo, una clase de veinticinco o treinta personas, seguro que pospongo la cosa. ¿Por qué? ¿Soy tan raro? No creo. Como decía al empezar la entrada, hay una línea finísima entre hacer publicidad de algo y dar la vara.

Eso es el spam, después de todo: dar la vara. No creo que a nadie le moleste recibir un correo de una marca haciendo publicidad de algo (incluso aunque sea publicidad que no hemos solicitado), pero la cosa empieza a ser un poco pesada cuando esos correos, en vez de llegar una vez al mes, llegan cada pocos días; o cuando te envían el mismo varias veces...

Esto se aplica también a nosotros, los blogueros. Yo os doy mucho la vara con algún libro (seguro que ya sabéis de cuál estoy hablando), pero somos solo yo y, como mucho, otros dos o tres blogueros aislados. Pero ahora imaginaos que aparte de mis múltiples entradas diciendo que Al este del Edén es lo mejor que he leído en mucho tiempo, os encontrarais una en cada uno de los blogs que visitáis. Eso sería cruzar la línea, eso haría que la novela pasara de estar recibiendo buena publicidad, recomendaciones, a llenarse de mala prensa. Pasaría a ser «ese libro con el que todo el mundo da la vara; fijo que les paga la editorial o algo».

Todo esto no pretende ser una crítica a los blogueros (¡faltaría más! Aquí cada uno recomienda lo que le sale de los bajos), sino un consejo para las marcas. Entiéndase, en este caso, editoriales. O poniendo ejemplos: señores de Plataforma Neo, aquí tienen a un potencial lector de novela juvenil, que además desde niño siente fascinación por Islandia, que ya no va a comprar Heima es hogar en islandés, de Laia Soler.

¿Mis motivos? Básicamente, que a lo largo de esta semana pasada me he encontrado con, como mínimo, quince reseñas de la novela (todas, o el noventa por ciento, patrocinadas por la editorial). Soy consciente de que es ridículo, muy propio de la edad del pavo, dejar de leer un libro por eso; pero no puedo luchar contra lo que siento: el libro ha dejado de resultarme interesante. Tanta publicidad y tan obvia le ha quitado todo el encanto que pudiera tener. La línea esa de la que os hablaba antes se ha cruzado, por lo menos para mí.

Insisto en que la entrada no trata de ser una crítica a los blogueros que reseñan novedades, ni mucho menos a quienes colaboran con editoriales y marcas (cosa que apoyo totalmente). Más bien se trata de una reflexión, porque quizás muchas veces nos dejemos llevar por el concepto equivocado de que cuanta más gente hable de tal cosa y más maravillas diga acerca de ella públicamente, más éxito va a tener.

Y es que, al margen de su calidad o no calidad, Crepúsculo se convirtió en bestseller varios años antes de que se empezara a rodar la película. Yo estaba todavía en el instituto, la literatura juvenil era un mercado bastante limitado en España y los blogs de literatura eran cuatro. Y sin embargo, el libro se convirtió en un éxito aquí y en el resto del mundo. ¿Cómo? ¿Una campaña muy agresiva de publicidad? Pues quizá, no lo sé; pero al menos a mí, me llegó por recomendación de un amigo, y a este, por otro; y a aquel, porque lo leyó en un artículo aislado en una única revista...

A mí es que me gusta eso de que menos es más, no lo puedo remediar, y a veces me gustaría que se pusiera más en práctica en todos los sectores.

Será que estoy anticuado.

20 comentarios

  1. Te doy la razón totalmente en una cosa: la mejor publicidad es aquella que no te das cuenta que existe. Es mucho mejor ser sutil que directo.

    Ahora me estoy acordando de la serie «House of Cards», llena de iPad, iPhone y Mac por todas partes.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Si solo fuera House of cards... Me parece increíble todas las películas y series con mil macs a la vista; si todo eso es publicidad financiada por Apple...

      Eliminar
  2. A mí me pasa parecido cuando todo el mundo recomienda algo, me da pereza. Pero si es una recomendación personal, lo dejo todo y allá que voy. Eso sí, si quieres crear una campaña para hacer que todo Internet lea Al Este del Edén, cuenta conmigo :P

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Jojojó, ya tengo una aliada en mi cruzada de acoso con Steinbeck, high five! :P

      Eliminar
  3. Como se dice en el primer comentario: la mejor publicidad es aquella que te llega sin que te des cuenta. Lo que se hace ahora en marketing y es venderte el producto a través de experiencias. Si prácticas running a diario, que te den un anuncio en el que te vendan los valores de superación, de fuerza de voluntad y de éxito. Que veas al que protagoniza el anuncio sudar y sufrir como lo haces tu cuando lo intentas dar todo en una carrera. Es identificar al consumidor con la marca :)

    Con relación a lo que dices, si, totalmente de acuerdo contigo. Creo que vi ese número de reseñas del que hablas el mismo día en varios blogs que sigo. Luego iba al lector de bloguer y todas seguidas. Y me pasa como a ti, que veo tantas reseñas y tal que acabo leyendo el libro dentro de dos años o quizá nunca ¿Qué es lo que ocurre con esto? Que la mayoría de las reseñas serán similares o tendrán un cariz positivo que ensalze la novela -que no quiere decir que la novela sea mala-, pero que desconfías más. Porque tanta buena opinión... Y es que a mi me encanta la pasta, pero creo que si comiera pasta todos los días, en una semana me aburriría ¿no?

    Y al final, ¿qué hago? Me espero a ver si lo reseña algún bloguero con gustos similares o que tengan en buena opinión y listo. Y más que nada resulta que esos blogueros siempre van un poco contracorriente y es lo que me acaba de convencer de no leer estas novelas. Otra novela que paso por esto hace poco es After o los de la saga de Origin y tal...que no, que conmigo no cuenten.
    Supongo que las marcas se guían más por la idea de "mejor que hablen (mal o bien) de ti a que no hablen".

    Un saludo

    P.D. aquí una de marketing y comunicación >.<

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Me ha encantado tu comentario, Cristina :)) Si es que tengo los mejores seguidores del mundo: pregunto por un experto en marketing, ¡y aquí tengo una! Totalmente de acuerdo con el ejemplo de la comida; si ya lo dice el refranero en su inmensa sabiduría: "lo poco agrada, lo mucho enfada". Y sí, creo que las editoriales piensan eso, y por lo menos en su caso, creo que se equivocan, porque eso es trabajar a corto plazo. La campaña funciona para un libro, pero por mucho que se venda, si al final resulta ser una porquería y la gente se siente estafada, a ver como les vendes las secuelas, o incluso cómo vendes más libros de la editorial. Estoy seguro de que casi todos tenemos apuntada alguna editorial en la que no confiamos por mucho que digan las reseñas...

      Eliminar
  4. ¡Hola! Yo tampoco tengo la más mínima idea de publicidad así que me sumo al carro y te doy la razón. Y es más, estoy contigo. Cuando empiezo a ver topocientas reseñas de la última novedad literaria, que ahora puede ser Heima, que antes era mmm no sé Cazadores de sombras y otras tantas pues se me quitan todas las ganas que pudiera haber tenido.
    En cambio si la recomendación me llega en pequeñas dosis es más probable que lo lea. Ah, y muy fan de tu mensaje subliminal de "Al este del Edén". Lo tengo marcado como pendientes. No temas, el primer paso ya se ha dado :)
    Un beso!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¿Subliminal? Quizá todo este post sea una enorme campaña de publicidad para "Al este del Edén" y todo lo demás sea puro humo para disimularlo :PP Sería tan irónico que sería genial, pero me temo que el marketing tampoco es lo mío. Pero la puntillita ahí queda, que mi Steinbeck es mucho Steinbeck <3

      Eliminar
  5. bueno en mi caso suelo pasar de los booms estos. son molestos y menos caso le hago a la publicidad.
    lo que me molesta es que las editoriales solo buscan alos que mas publicidad y bulla le hacen, los que mas la citan en fin. nada que ver con el criterio literario.

    PD: vi Al este del eden en la biblioteca pero tenia tantos libros prestados que no lo cogi xD

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¡Pero te has fijado en él! Y en las bibliotecas hay mucho en lo que fijarse, así que ya estoy un paso más cerca de meter el librito en tu corazón ;)

      Eliminar
    2. lo se! pero es bien gordito y tengo muchos prestados, prometo que lo leere pronto!

      Eliminar
  6. Por favorrrr agrega los botoncitos para compartir en las redes sociales :( Me dan ganas de twittearlo a Plataforma neo y sobretodo a Planeta, que veo una reseña más de After y me da sida. Un beso ♥

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Jaja, gracias María Fernanda, tomo nota par cuando me atreva a hacer cambios en la plantilla :D. Y sí, lo de After también fue de aúpa... ¡Aunque al menos en After sacaron una canción! No es que fuera tampoco de Grammy, pero ya tiene bastante más curro que enviar libros para reseñar a diestro y siniestro el mismo día.

      Eliminar
  7. No eres tú, pero es que a mi me pasa con la mayoría de libros juveniles. Yo voy un paso más allá, sé que mis gustos son tan rarunos que cuando todo el mundo me vende bien un libro, desconfío en que me vaya a gustar. Sí, es un poco exagerado, pero me pasa. Yo también soy una adoradora de Islandia (creo que lo he comentado mil veces, eso sí es spam xD) y el libro me llamaba la atención por eso. Pero dudo que lo lea y menos, lo compre.

    Lo que yo no entiendo es la gente a la que realmente le funciona el spam. Porque si lo siguen haciendo es porque funciona y si funciona, es que muchas personas, en vez de acabar hasta los cojones del spam, lo compran.

    Te recomendaría dos libros islandeses (uno lo he leído, otro lo tengo en casa esperándome), pero se va del tema, así que otro día será xD. (Aunque al menos uno creo que imaginarás cual es).

    ¡Un beso!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Ahora me has dejado con la intriga sobre la segunda recomendación :P Porque el primero creo que ya sé cuál es ;); solo falta que el supertacañón que lleve dentro se anime a hacerse con él (o lo encuentre en la biblio, en su defecto).

      Y sí, el spam debe de funcionar, porque siguen y siguen... En el caso de la blogosfera, quizá sea que hay gente que no está muy metida aquí y visita solo uno o dos blogs habitualmente, y entonces no capta el spam, y luego esos son los que más consumen, o... Yo qué sé. Tampoco lo comprendo, pero efectivamente debe de funcionarles, visto que continúan.

      Eliminar
  8. Totalmente cierto! Hay un par de editoriales que se llevan la palma por pesadas. Mira que algunas veces me interesa algún libro juvenil para ir añadiendo géneros al blog pero... tras dos-tres semanas viendo su título por todas partes, lo único que consiguen es que de un paso atrás. Pf!!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Totalmente de acuerdo. A mí me gusta el juvenil (cada vez menos, todo sea dicho), pero también admito que en mi lista negra de editoriales solo tengo editoriales especializadas en juvenil... Una cosa es usar las redes y acercarse al público joven donde este más se mueve y bla bla bla, y otra cosa es ser cansinas.

      Y aparte, tampoco nos engañemos, que organices un premio literario y ya solo en la segunda edición se arme un escándalo y te acusen de tongo no ayuda...

      Eliminar
  9. Bueno, la publicidad agresiva de hoy en día le dan ganas a uno de cerrar el ordenador o apagar la tele nada más ver un anuncio (o una reseña) de algo que parece que lo está petando... Puedo que yo sea más susceptible con las reseñas de libros que con otras cosas: me pasó con Fangirl. Que ví como 284748 reseñas en noviembre y se me fueron pasando las ganas. Con el primero de Laia Soler me pasa lo mismo, y con el de Heima es hogar en blablablá, igual. After no tenía intención de leerlo (una tiene principios jeje), pero hay taaaaantas reseñas que creo que ya me sé todo lo que pasa en el libro (aunque no entiendo las críticas positivas, ejem); y podría seguir y seguir y seguir...
    A cualquier persona le acaba aburriendo ver lo mismo dia tras día, de la misma manera que aborreces una canción que no dejan de pasar en la radio... Pero en fin, c'est la vie!

    Besotes

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Totalmente de acuerdo con todos los que nombras. Con Fangirl un poco menos, porque no me llama especialmente (reconozco que al principio sí, y luego cada vez menos, es cierto), pero bueno, tiene un pase, pero lo de After fue... Y Heima después de solo diez días promete superarlo. Deberían aprender de otros libros juveniles mierdosos (dicho con todo el cariño :P) que, siendo de un estilo similar, son publicitados de forma menos agresiva y se convierten en bestsellers: Play, Show, Whatever...; los de Moccia/EltíoespañolqueescomoMoccia, etc.

      Eliminar
  10. Tienes razón Jorge. Cuando leo reseñas en blogs que colaboran con editoriales, voy con pies de plomo, salvo que conozca bien al bloguero/a. Yo recibo emails de autores y editoriales que me ofrecen sus libros, pero aunque en ocasiones he aceptado a leer lo que me ofrecen, siempre advierto que no quiero ni plazos de lectura ni ningún tipo de condición. Es más, la mayoría los abandono si me aburren y paso de reseñarlos. SIempre siempre soy sincera en mis reseñas. SI algo me gusta, me gusta y al contrario.
    Sólo me fío de ciertos blogs
    Besos

    ResponderEliminar