Reseña: "La cicatriz", de China Miéville

12:30:00

En la foto: China Miéville
China Miéville es el niño maravilla de la fantasía-ciencia ficción. Bueno, no tan niño ya, porque pasa de los cuarenta, pero antes de cumplir los treinta y con solo tres libros en el mercado, ya había estado nominado a todos los premios a los que un escritor de estos géneros puede aspirar. Paralelamente, ha desarrollado una carrera política, como estudioso y como activista, y, básicamente, es uno de esos ejemplos vivientes que sirven para desmentir el mito de que los genios escriben narrativa y los tontos imaginativos fantasía o ciencia ficción. Que es triste, pero sigue habiendo gente que lo piensa.

Hasta hace unas semanas, mi único contacto con la obra de Miéville habían sido unas escasas treinta o cuarenta páginas de una de sus novelas más conocidas, La estación de la calle Perdido (que es la primera de sus publicaciones ambientada en el mundo de la que os traigo hoy, por cierto). Como tantos (TANTOS) buenos libros, lo abandoné sin apenas haber empezado porque en aquella época estaba empeñado en intentar leer en formato digital, a pesar de que me había dado cuenta de que no era lo mío y me hacía dejar a medias novelas que, en papel, me habrían interesado.

En fin, dejando mis miserias a un lado, de esto han pasado por lo menos cuatro o cinco años, pero yo no me había olvidado de mi deuda con Miéville, por eso, cuando me encontré con La cicatriz y vi que, para más inri, era una pseudo continuación La estación de la calle Perdido (en realidad no: mismo mundo, pero historias completamente independientes), no tuve dudas. Iba, eso sí, con mucho miedo y casi convencido de que el resultado sería ni fu ni fa. Por suerte, estaba equivocado.

La cicatriz cuenta la historia de Bellis Gelvino [que, ojo al dato, en el original en la lengua de Shakespeare se llama Bellis Coldwine; no entiendo la tontería de la traducción, y encima mezclando catalán y español, o vete tú a saber qué]; como digo, la novela nos presenta a Bellis Gelv, Bellis, una lingüista que se ha metido en líos en su ciudad natal, Nueva Crobuzon, y decide poner tierra de por medio enrolándose en una misión para trabajar en unas colonias de su país en la otra punta del mundo. A bordo del barco, además de voluntarios como ella, viajan también delincuentes condenados a trabajos forzados, conocidos como "rehechos", que a su vez ya han recibido como primer castigo ser objeto de experimentaciones que pueden ir desde insertarles tentáculos en mitad del pecho hasta cortarles las piernas y sustituírselas por unas ruedas. Y a esta mezcolanza de individuos de lo más particulares hay que añadirle que el mar es un lugar muy peligroso y en el mundo de Bas-Lag los piratas también existen.

Contaros más sería arruinaros muchas sorpresas. Es más, os aconsejo que, si podéis, evitéis leer la sinopsis de la contraportada de la edición española; porque aunque no spoilea, sí que es bastante poco sutil con las cosas que sugiere, y no hace falta ser una lumbrera para ver venir ciertos giros a partir de lo que dice.

Llegados a esta parte, debería hacer una crítica mínimamente razonada de la novela, pero casi me apetece más deciros que es una joya, que es uno de los libros más originales que he leído dentro del género y que os encantará (y seguro que incluso más que a mí, que ya os he dicho muchas veces que con la ciencia ficción tengo una relación complicada). Aun así, voy a intentar hacer lo que debo hacer y hacer una reseña con sustancia.

Había oído decir que China Miéville era un autor lento, complicado, que hacía falta al menos un centenar de páginas esforzándose para empezar a disfrutar sus libros... En fin, poco más o menos había escuchado opiniones de que Miéville te folla la mente sin piedad durante las primeras cien páginas y, solo cuando te acostumbras, deja de doler y empiezas a disfrutar (perdonad el símil, pero no tengo ninguno más fino en la recámara). Pues bien, no sé si será que esta novela es más ligera o que yo he tenido un par de lecturas duras en estos meses de atrás, pero La cicatriz me atrapó desde la primera página.

Es cierto que el mundo de Bas-Lag es complejísimo y que Miéville no dedica páginas a explicártelo al detalle, que te suelta en mitad de su mundo y te va lanzando nombres de razas extrañas y países remotos que tienes que ir encajando poco a poco en tu mente a medida que vayas leyendo. Personalmente, siempre he odiado esas novelas de fantasía clásica con olor a rancio que dedican las veinte primeras páginas a cosmogonías o descripciones literales de un mapa que ya viene dibujado en un anexo del libro. Así que, por mi parte, bravo a Miéville por darle un toque de verosimilitud a la historia. Y tampoco creo que no saber exactamente cómo es determinada raza o de dónde vienen sea un obstáculo para la lectura de la novela. En definitiva: si, como yo, teníais la idea de que este autor era un reto intelectual, que os iba a obligar a hacer un esfuerzo de lectura y que lo mejor es dejarlo para una época en que os apetezcan lecturas densas, yo os diría que os olvidéis de esos miedos.

Es verdad que leer a China Miéville no es tan sencillo como leer a Brandon Sanderson, pero es que no juegan en la misma liga. Miéville tiene su propio estilo que va más allá de la frontera de los géneros, y sería incapaz de decir si La cicatriz es más fantasía, más ciencia ficción o, simplemente, ninguna de las dos cosas. Pero tiene algo así como mutantes o cíborgs, piratas, magia, teorías científicas y hasta toques steampunk. Y en conjunto, queda bien. Raro, sí, pero de la clase de raro que apetece seguir leyendo.

Por otro lado, la prosa de este autor está también a otro nivel frente a lo habitual en estos géneros. Me ha parecido muy evidente incluso habiéndolo leído en una traducción, así que me imagino que en su lengua original se apreciará aún mejor.

Si con todo esto no os he convencido para darle una oportunidad a los mundos psicotrópicos de China Miéville, no sé qué más os hará falta. Por si acaso, insisto una vez más en que soy el peor lector de ciencia ficción del mundo, que ni los grandes clásicos del género me suelen gustar, y es raro que disfrute tanto de una novela con fuertes dosis de ciencia ficción. Así que, o bien Miéville es muy superior a la media, o bien yo estoy creciendo como lector (seguramente ambas).


★★★★

23 comentarios

  1. Uy! No es mi género para nada, pero siempre me pasa que me dejo convencer con facilidad. Voy a ver lo q cuesta y dónde lo encuentro

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  2. Que es un hombre??? dios mio, que perdida de la vida soy. Llamándose China creía que era una mujer. Lo mismo me pasó con Harper Lee...

    No me leído nada de él, pero tenía alguno por ahí pendiente, Embassytwon, que lei una reseña en un blog y me dejó con las ganas.

    No entiendo por qué traducen el nombre del eprsonaje, ais jolines. La historia en sí tampoco me llama mucho, salvo por eso de que a los "malos" les cortan las piernas y les ponen ruedas. Eso es muy hardcore y me encanta.

    Muy buen símil para explicar el libro. Un día te lo copio.

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    1. Los padres eran hippies, creo, de ahí el nombre raruno XD.

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  3. ¡Me lo apunto! A este hombre en general y La cicatriz en particular, que eso de que no se sepa bien si tira más hacia la fantasía o la scifi me llama mucho ^^

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    1. Seguro que te gusta Miéville, ya verás, si no este, otro :)

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  4. A pesar de tu entusiasmo no me llama nada este libro, en ciencia ficción me gusta más otro estilo
    Besos

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  5. ¡Hola!
    Ni la fantasía ni la ciencia ficción son géneros que suela leer demasiado, pero hablas tan bien de este autor que es para pensárselo. Quizás algún día me anime a ponerme con él, de momento me lo apunto para no perderle la pista.

    Besos!

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    1. Espero que si al final te animes lo disfrutes :))

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  6. quiero leer a este autor pronto :)
    saludos

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    1. Pues te animo mucho, Nina. Seguro que te gusta :)

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  7. ¡Hola! No conocía ni al autor ni la novela, así que gracias por el descubrimiento! Yo también tengo una relación complicada con la ciencia ficción, no se si acaba de gustarme o disgustarme, pero adodro la fantasía asi que alomejor la mezcla me gusta. Gracias por la reseña! :)

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    1. Pues si tienes una relación difícil con la ciencia ficción igual te pasa como a mí y este te gusta.

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  8. GELVINO xDDDDDDDDD. Me ha matado eso. ¿En serio? Porque hacen estas traducciones? Aun recuerdo cuando era pequeña y leí Harry Potter en catalán (luego me pasé al español) y me encontraba cosas como "Joan Roure" (Oliver Wood). ¿POR QUE? xD.
    Bueno, aparte de eso, tiene buena pinta. Lo que cuentas suena a Mieville y desde que leí Embassytown que ando desesperada por leer otro libro suyo (y por encontrarlo). Me llama más La ciudad y la ciudad, pero me apunto este, por supuesto.

    ¡Un beso! Y gracias por dármelo a conocer, que apenas sabía nada de él :)

    P.D: ¿Qué le pasa a Mieville con los tentáculos? xDDD

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    1. Ay, las traducciones, qué pesadilla a veces... ¡Y ya lo sé! A este hombre le llaman los tentáculos. Que, por cierto, Kraken es de los libros que más me llaman de este hombre :P Y me apunto también Embassytown.

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  9. ¡Hola!
    Isa (aquí arriba hehe) me habló muy bien de Embassytown y como suelo fiarme mucho de su criterio me lo apunté. Y como también me fío del tuyo, seguiré con mi intención de leer, tarde o temprano, a China Miéville. Cueste lo que cueste. Espero que nuestro encuentro sea el adecuado. Ya no digo bonito, porque si te folla intelectualmente eso no es poca cosa xD Que por cierto, me ha encantado tu símil, aunque no fuera fino. Si es que tampoco hace falta cubrirlo y adornarlo todo, nos hemos entendido perfectamente.
    Un beso :)

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    1. Yo también espero que tengas suerte con Miéville y te guste tu encuentro con él. He leído por ahí que tiene algunos libros más flojos, pero es un autor que merece mucho la pena :))

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  10. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  11. Pues... no me ha disgustado del todo el argumento. Opiniones personales a parte, en las cuales algunas coincido y otras no, no veo grandes inconvenientes para (mi) su lectura. No lo añado a la lista, pero queda en el tintero.

    Gracias por la reseña!

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  12. Aaaaay! Este sí que sí. Siempre le he tenido muchas ganas al pequeño China pero nunca he sabido por donde empezar. Será este libro un buen comienzo?

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    1. Yo he empezado por este y me ha ido de lujo, si te sirve :)

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