Top series favoritas

Ha pasado casi un mes y medio desde el último top seriéfilo, que fue, si recordáis, el de mis parejas favoritas de la TV. Hoy os traigo otro, el de las cinco series en emisión que más me gustan o a las que más enganchado estoy.

No son las cinco mejores, ni siquiera las cinco mejores de todas las que veo (que son muchas; no doy abasto), sino las cinco que, por las razones que sea, espero con más ansia y veo en cuanto está la temporada disponible. Las series indispensables para mí. Eso sí, como digo, solo series que no han terminado todavía.


5. The Good Wife (CBS).


Una histórica de la televisión. De primeras parece la típica serie que solo vería tu madre, pero es un serión de cuidado; de las mejores que se han hecho en los últimos años. Y además de ser buenísima, es de esas que enganchan y te hacen devorar capítulos como si fueran caramelos, virtudes que rara vez confluyen en una misma serie. Es cierto que está en horas bajas y perdiendo fuelle después de tantas temporadas, pero de momento las series más jóvenes no han podido reemplazarla en mi top personal.

4. Daredevil (Netflix).


No quería poner series nuevas, porque, ¿cómo van a ser las que más adicción me crean si aún no han tenido una segunda temporada? Pero es que el año pasado hubo varios estrenos que me tuvieron pegado al asiento (Sense8, Kingdom, UnReal, You're the worst...) y tenía que escoger alguno para la lista. Sin duda Daredevil es mi preferida, y con bastante distancia sobre las demás. Como siempre digo, muy buena tiene que ser esta serie para que me guste tanto a mí, que ni leo cómics de Marvel ni veo ninguna de sus películas, salvo las de X-Men, y gracias. ¿The Avengers? ¿Eso qué es? Ni lo sé ni me interesa. Es tan oscura, tan pausada y tan íntima para ser una serie de acción y superhéroes que solo puedo ponerme a sus pies.

3. The Americans (FX).


Sin duda, una de las mejores series de la actualidad, y una de las más ignoradas. De las tres temporadas emitidas hasta la fecha, cada una ha sido mejor que la anterior. Mantiene un equilibrio perfecto entre serie buena y serie entretenida, acción y escenas intimistas, drama familiar e historia de espionaje durante la Guerra Fría... Creo que hay pocas series tan precisas y que equilibren tan bien sus elementos. Y qué bien están sus actores, por favor. Son pocos y ninguno era considerado de primer nivel hasta ahora (salvo la Martindale, claro), pero en esta serie se salen todos.

2. Survivor (CBS).


No es una serie, pero como si lo fuera: cada temporada tiene una trama, héroes y villanos, así que poco más se necesita. Sin lugar a dudas, mi reality favorito y uno de los programas que más adicción me crean. Es raro que una de sus temporadas me dure más de tres días, incluso las más flojas. Tiene de todo: competiciones, supervivencia, puñaladas traperas, personajes carismáticos y toda clase de juegos estratégicos y sociales. Me estoy comiendo las uñas esperando a que termine la temporada actual para poder verla del tirón.

1. Shameless US (Showtime).


Mi serie favorita en emisión, y probablemente mi serie favorita, a secas, junto con otro par que ya han terminado. La quinta temporada me ha provocado sentimientos encontrados, porque algunos actores han abandonado el barco y hay tramas que han flojeado. En general, la temporada ha sido floja en comparación con la excelencia de la cuarta. Sin embargo, tengo mucha fe en la serie y creo que saben a dónde se dirigen y que esta bajada de nivel en algunas tramas es necesaria para que luego explote todo, como ya ha ocurrido otras veces. Y aun siendo floja, la última temporada de Shameless es cien veces superior a la mejor temporada de casi cualquier otra serie.


Podría alargar mucho más la lista: Penny Dreadful, The FallHomeland, Girls, Vikings, Sense8..., pero estas son las cinco que tengo que ver el día después de que termine de emitirse la temporada (y eso como muy tarde).

¿Coincidimos en alguna? Sé que como mínimo hay un par de fans de Daredevil y The Americans por ahí escondidos. ¿Vosotros tenéis un top 5 de series que más locos os vuelven? Contádmelo, y así de paso tomo nota de vuestras recomendaciones.

Los interesantes, de Meg Wolitzer

En la foto: Meg Wolitzer.
Los interesantes fue un fenómeno literario en Estados Unidos hace una temporada. Los que frecuentéis los blogs o el Booktube americano seguro que habéis visto más de una vez esa colorida portada. Ha tardado, pero ha llegado por fin a España de la mano de Alba, y yo he aprovechado la ocasión para sacarlo de la lista de lecturas pendientes en la que lo tenía desde hacía mucho tiempo.

No sé si será porque es un bestseller o por qué, pero las opiniones que he leído sobre la novela van de un extremo a otro, y en general la gente que no la ha disfrutado destila bastante odio hacia ella por aquello de que de interesante no tiene nada. A mí, lo digo de entrada, me ha gustado mucho y me ha tenido enganchado en todo momento, pero una vez leído el libro, entiendo de dónde pueden venir esas críticas que lo acusan de aburrido.

La trama sigue durante unos cuarenta años (desde los 70 hasta la actualidad) de la vida de un grupo de amigos de Nueva York que se conocieron en un campamento artístico para futuros músicos, actores, pintores, etc. La gran protagonista es Jules, la última en llegar a ese grupo de amigos, y también la única que no goza de una posición privilegiada. La novela seguirá los pasos de Jules: carrera, matrimonio, hijos..., y cómo evoluciona su relación con estos amigos de la adolescencia a través de cada una de las etapas de su vida.
Jonah no podía decirle a Ash que lo que ahora le apetecía, más que nada, era quedarse dormido a su lado. Sin roce, sin besos, sin estimulación. Nada de sensaciones, nada de consciencia. Solo el acto de dormir junto a alguien con quien te gusta estar. Tal vez eso era amor.
Como es de suponer en un libro de estas características, lo esencial son los personajes. Como este se limita a contar sus vidas, que no tienen nada de extraordinario, todo depende de ellos. Jules es la que tiene más peso, y aunque es verdad que tiene un punto de melodramatismo y envidia que a veces resulta cargante, el personaje me gusta, porque me parece muy real en sus miedos y conflictos. Ethan y Ash, la pareja de oro, también están muy bien caracterizados. El que queda un poco más en segundo plano es Jonah, pero incluso él tiene sus propios capítulos en la novela, que sirven para conocerlo mejor y encariñarse con él.

Sin embargo, todos ellos son personas normales con problemas ordinarios (salvo, quizá, Jonah, que tiene la trama más excéntrica de todas), y eso puede hacer que a la gente le aburra leer centenares de páginas sobre sus peripecias vitales. A mí, que siempre me ha gustado lo extraordinario de lo ordinario, esto no me ha supuesto un problema; todo lo contrario. He encontrado en Los interesantes un retrato muy agudo de los conflictos vitales de una generación.

Como comentaba al hablar de él en Goodreads, me ha recordado mucho a Canciones de amor a quemarropa; viene a ser su versión pija y urbana, pero la esencia es la misma. Diría, no obstante, que Canciones es ligeramente superior, ya que Los interesantes peca a veces de repetitiva (sobran un centenar de páginas, tranquilamente) y tiene una estructura en exceso caótica, yendo y viniendo de una década a otra sin ninguna clase de orden. Con todo, ha sido una lectura adictiva y que he disfrutado de lo lindo, que a menudo es lo que cuenta.


★★★★

Películas vistas (II)

Antes de nada, os quiero pedir disculpas, porque entre unas cosas y otras, estos días he estado bastante ausente de los blogs en general y de este en particular, pero se me ha juntado un poco todo. No obstante, creo que voy a recuperar el ritmo.

Para empezar, hoy continúo con el repaso en profundidad a las películas que vi durante el mes de octubre. Hace unas semanas os había dejado la primera parte aquí.


Películas vistas


Inside Out (2015)dirigida por Peter Docter y Ronnie del Carmen. 

Aquí vengo con otra de mis opiniones impopulares. Para mí la última de Pixar es un notable, y un notable de 7, ni siquiera más. Es verdad que es un deleite para la vista, pero eso ya se da por hecho en un trabajo de esta productora. La idea en sí también está muy bien, es inteligente, original y transmite un mensaje a mi juicio muy sensato. Pero. Pero ahí se queda. Si esto lo hubiera hecho otro estudio de animación, seguramente me habría dejado satisfecho, pero viniendo de Pixar, me parece un quiero y no puedo.

Para ser una película sobre las emociones, me ha faltado emoción por todas partes (he encontrado muy forzados los momentos de tocarte la fibra), y en general me cuesta entender esas críticas que había leído que decían que con esta película Pixar recuperaba el nivel de su época dorada. Llamadme raro, pero encuentro a Inside Out años luz por debajo de Up, Buscando a Nemo, WALL·E o Toy Story 3, que para mí no es que sean obras maestras del cine de animación, es que son obras maestras del cine, a secas. Así que bastante decepcionado con la película, aunque también agradezco el esfuerzo, porque se nota que están intentando volver al camino después de un par de patinazos.

Ballet 422 (2014)dirigida por Jody Lee Lipes. 

Documental sobre la producción de una obra original por parte de un joven coreógrafo del New York City Ballet. Está bien si te interesa conocer un poco mejor el proceso que hay detrás de un espectáculo de este tipo desde sus primeros ensayos, pero hasta ahí. Se deja ver, pero es extremadamente soso y le faltan encanto y personalidad por todas partes. Como a muchos documentales, por otra parte. Últimamente todos los que estoy viendo se conforman con contar algo interesante, que está muy bien, pero a mí me sabe a poco.



Separate tables (1958), dirigida por Delbert Mann. ★★

No es un secreto que me gusta el teatro: leído, representado, adaptado a la gran pantalla... Y en general, me gustan las películas de estilo teatral, con pocos escenarios, un puñado de personajes y escaso despliegue de medios. Con todo esto en cuenta, no tenía duda de que Separate tables me gustaría. No es la octava maravilla, pero está muy bien interpretada y cuenta con un par de personajes entrañables. Además, como buena película de este tipo, te deja con una sonrisa y buenas sensaciones cuando termina, al margen de que lo que cuente sea más alegre o menos. Muy recomendable, en definitiva.

10 year plan (2014), dirigida por J. C. Calciano. 

Poco que decir de esta película. Suelo ver cintas independientes, a veces independientes de verdad, de esas que parecen rodadas por cuatro amigos y en las que no sale ni una sola cara reconocible. A veces funcionan mejor y a veces peor, pero cuando son comedias románticas, siempre me suelen dejar satisfecho. A lo mejor es porque a las películas de este género solo les pido que me entretengan la tarde. 10 year plan es una comedia romántica típica y con un planteamiento muy tradicional desde el principio hasta el final; es fácil ver venir los giros y saber cómo terminará todo. Pero es entretenida y tiene su encanto, así que cumple de sobra lo esperado.


¿Y vosotros qué? ¿Habéis visto alguna de ellas? Podéis odiarme por lo de Inside Out, no os culparé.

Dune, de Frank Herbert

Fotograma de la miniserie Dune (2000)
Hoy vengo con otra de esas opiniones impopulares que traigo a veces al blog. Impopular casi al nivel de las tres estrellas que le puse hace unos meses a A sangre fría. Esta vez las tres estrellas se las voy a dar al clásico de la ciencia ficción Dune, de Frank Herbert, considerada no sé si por todo el mundo, pero al menos sí por una gran parte de él (al menos eso parece, según lo que he leído en Internet), uno de los mejores libros de este género jamás escritos.

Estoy seguro de que sabéis de qué trata Dune, pero por si acaso no es así, os hago una breve síntesis. La novela cuenta la historia de Paul Atreides, quien, siendo apenas un adolescente, se ve envuelto junto a su madre en una serie de intrigas y luchas de poder entre varias casas del universo por el control del planeta de Arrakis, rico en una especia de gran valor.

Eso es, a grandes rasgos, Dune: el retrato de una complicada red de intrigas y conspiraciones entre familias poderosas que Paul, una suerte de elegido al estilo de los que protagonizan las obras clásicas de fantasía, debe desenredar para salvarse a sí mismo y el legado de su familia.

Para empezar por lo positivo, he de decir que la complejidad del mundo que ha construido Frank Herbert es incontestable. Mezcla elementos típicos de la fantasía (el tema del elegido que ya he mencionado, la magia, los fremen, las intrigas palaciegas) en un entorno propio de la ciencia ficción, creando así un mundo propio riquísimo y que resulta muy original a pesar de apoyarse en muchos de los tópicos de siempre. A la ambientación no se le puede poner ninguna pega.

Tampoco a la trama en sí misma. La historia, si os la destripara resumiendo todo lo que ocurre a lo largo del libro, os parecería interesante y muy bien llevada, con un final que deja casi todos los cabos atados. Buen ritmo, intriga continua... En este sentido tampoco se le puede pedir más.

Sobre los personajes, Paul, el protagonista, me ha resultado anodino y extremadamente tópico. Es el clásico elegido atormentado por la carga que lleva Aun así, se nota el empeño de Herbert por intentar caracterizarlo bien; a veces incluso se pasa de repetitivo con ciertos temas. Los secundarios me han convencido más, especialmente la madre de Paul, que es sin duda mi personaje preferido.

Después de todo lo expuesto... ¿cuál ha sido entonces mi problema con Dune? Pues algo tan simple como que no me he enterado de nada. Bueno, sí, claro que me he enterado de las generalidades de la novela, pero el esfuerzo que he tenido que hacer para seguir la historia es indescriptible. Frank Herbert tiene una prosa enrevesada; no compleja: enrevesada. Y parece que le gusta complicarlo todo, porque narra la historia de un modo en que la vuelve deliberadamente confusa, como si creyera que por hacer que al lector le cueste seguirle estuviera haciendo una novela más elevada o intelectual.

Yo, que tengo mis manías, me negué a recurrir al anexo que tiene el libro al final, en el que se explica el significado de multitud de conceptos presentes en la historia. Me negué a usarlo porque tengo la creencia de que una buena novela debería explicarse por sí sola, y que los anexos, aunque útiles, deberían ser solo un complemento para cuando uno necesite refrescar la memoria sobre algo que ha leído varias páginas atrás y ya no recuerda dónde. Pues bien, no sé si es que la novela me pilló en una época torpe, pero me ha dado la impresión de que Dune es casi ininteligible si uno no está consultando cada poco el anexo para que le expliquen qué es cada cosa que nombra Herbert en la historia. 

Lo curioso es que la trama en sí no tiene nada de compleja. Cualquier novela media de fantasía con intrigas palaciegas tiene más giros y trampas que Dune, y aunque el mundo es muy vasto, tampoco se acerca ni por asomo a los que escribieron autores como Tolkien. Sin embargo, Frank Herbert escribe su historia (y para mí esto es un gran fallo) de manera que una ambientación rica y una trama elaborada se convierten en una maraña compleja de escenas narradas de manera confusa y palabros cuyo significado apenas se puede deducir del texto.

Así que, ocupado como estaba en enterarme de lo que estaba leyendo, he sido incapaz de entrar en la historia, sentir y disfrutarla. Me ha dejado completamente frío y con la sensación de haber leído una buena historia que alguien decidió complicar estúpidamente.


★★★

Sobre estafas editoriales: aviso a navegantes (a.k.a. escritores noveles)

Foto: Unsplash
Esta entrada va especialmente dirigida a los que, como yo, escribís y todavía no perdéis la esperanza de haceros un hueco en el panorama editorial, pero será útil para todo el mundo, porque siempre está bien saber la clase de hienas que dan vueltas por este mundo.

He decidido escribir esto después de que ayer, en un foro literario donde participio, se publicaran las bases del concurso de la editorial (nótese bien la cursiva) Tandaia. No voy a decir que sea una estafa, porque no lo sé, pero es una editorial que, sin haber publicado realmente nada, lleva cosa de un año o dos siendo bastante célebre en Internet debido a las propuestas de publicación sospechosas que muchos escritores han denunciado. Así que, ya de entrada, si teníais pensado entrar en tratos con ellos, yo os aconsejaría que vayáis con pies de plomo.

Sin embargo, no es de Tandaia de quien quiero hablar. O sí, también un poco; pero sobre todo me gustaría dejar claras ciertas ideas básicas sobre el mundo editorial, para contribuir como buenamente pueda a que nadie caiga en ningún engaño.

Voy a hacerlo de manera muy simple y muy de andar por casa. Para empezar, lo básico: ¿qué tipos de editoriales hay según el modelo de edición que usen? Pues son tres, y la clave para diferenciarlos es fácil si nos fijamos en un criterio que, para bien o para mal, es el que mueve el mundo: el criterio económico. Según esto tenemos:

  • Autoedición: Como Juan Palomo: yo me lo guiso, yo me lo como. El escritor hace todo el trabajo (corrige, maqueta, promociona, etc.), y lo que no puede hacer él (o lo que la editorial no le permite hacer) tiene que pagarlo de su bolsillo, a menudo a un precio superior del que cobraría un profesional si fuera a pedirle un presupuesto. La mayoría de estas editoriales son una imprenta, básicamente, solo que con una web bonita y tarifas superiores a las de una imprenta de verdad. Si te quieres autoeditar, yo personalmente aconsejo Amazon y derivados, que siempre te dan la opción de autoeditarte al precio de 0€ (y luego ya, si quieres contratar servicios extra, es cosa tuya).
  • Coedición: Viene a ser lo mismo que lo de arriba, pero más camuflado. La teoría es que la editorial y el escritor comparten los gastos de la edición, pero si os fijáis en las tarifas de la mayoría de las editoriales de coedición y pedís presupuestos a correctores, imprentas y demás, veréis que, en el fondo, es el escritor el que está pagando todo y la editorial no pone ni un duro. Igual hay excepciones, editoriales que de verdad sean de coedición y no solo en la teoría, pero yo aún no las he visto.
  • Edición: Las de toda la vida, esas en las que el trabajo del escritor consiste en escribir el libro y enviárselo, y luego trabajar junto a profesionales de la editorial en las tareas de corrección, elección de portada, promoción y demás. La clave es el "junto a". Hay unos profesionales que hacen su trabajo y un escritor con cuya opinión cuentan (a veces más y a veces menos; eso queda al gusto de la editorial). En este tipo de modelo edición tienes que pagar la módica cifra de 0€. Nada, rien, niente. Todo lo demás, es una autoedición o coedición encubierta.
Explicadas las diferencias, huelga decir que yo aconsejaría a todo el mundo que vaya hacia la edición tradicional, y que, si se plantea la autoedición,que sea de la mano de plataformas como Amazon que no te cobran un duro. Por supuesto que hay gente que ha publicado con editoriales de autoedición/coedición (véase Círculo Rojo, que seguro que la conocéis casi todos) y les ha ido bien, pero eso no deja de ser como ir al casino a apostar dinero: te puede salir bien o lo puedes perder todo. Y en contra de lo que muchas pseudo editoriales de estas intentan hacer creer a los escritores, un escritor nunca debería jugarse ni un euro en el mercado editorial. Ese es el trabajo de las editoriales, que para eso son las empresas y las que obtienen mayores beneficios del acuerdo.

Ahora bien, creo que es importante hablar del caso de la coedición encubierta, que es una estrategia muy sucia y con tintes de estafa que utilizan algunas de estas editoriales. A poco que busquéis en Google, daréis con muchas editoriales que han sido acusadas de esta práctica. La más conocida es Atlantis, pero Tandaia también cae en el saco. Como decía al principio, no puedo asegurar que ninguna editorial haga este tipo de ofertas, porque, gracias a Dios, yo nunca he estado en tratos semejantes, pero cuando el río suena...

Una coedición encubierta es, como su propio nombre indica, una coedición que la editorial trata de disfrazar de edición tradicional. Los métodos más habituales de captación de clientes (a.k.a. víctimas) suelen ser los concursos literarios o las páginas web bonitas que te prometen el oro y el moro.

Una vez localizan a las potenciales víctimas, estas editoriales se ponen en contacto con ellas, les regalan los oídos y, con ligeras variaciones, vienen a proponerles lo mismo: les publicarán, pero ellos tienen que poner dinero de su bolsillo. Pero no, no es una coedición, quéeee va. Es... ¿una inversión? Bueno, algo así. En realidad no es nada, calderilla (calderilla que suele oscilar entre 1000 y 3000€) y que recuperarás en cuanto tu novela lleve un par de semanas en el mercado, según ellos.

Como pedir mil euros así de entrada queda muy feo, lo disfrazan todavía más. Una de las tácticas más habituales es decir que van a hacer una tirada de X libros (habitualmente mil, que es una barbaridad para una editorial pequeña) y que tendrás que vender cien el día de la presentación. Y si no lo consiguieras, tendrías que comprar tú los que te queden para llegar a esos cien. Esto dicen que es lo que proponía Atlantis a sus clientes, y es el modelo que siguen otras muchas con pequeños cambios.

Dejémoslo claro: una editorial de verdad, seria, con vocación literaria JAMÁS LE PIDE DINERO A UN ESCRITOR. Que nadie se llame a engaño con la excusa de "es que somos una editorial pequeña, estamos empezando y...". Mentira. Para empezar, si eres una editorial pequeña, no haces una tirada inicial de mil ejemplares de un libro de un autor desconocido, por mucho talento que tenga.

Es verdad que una editorial pequeña no ofrece las mismas ventajas que Planeta y, por ejemplo, quizá no te puedan pagar un adelanto por los derechos de autor, como hace Planeta, o no te puedan garantizar una distribución nacional, ni una promoción más allá de sus redes sociales. Una editorial pequeña incluso puede que te diga que, para las presentaciones y demás eventos de promoción fuera de tu ciudad, el billete y el alojamiento no te lo pueden costear o que solo te pueden pagar una parte. Todo eso son limitaciones lógicas de una editorial pequeña que está empezando. Pero jamás (JAMÁS) necesitarán que les pagues 1000€ porque sí ni que compres tus propios libros (¿qué lógica tiene esto?, para empezar). Y si te lo piden, es una coedición encubierta.

Y para que veáis si hacen negocio con este tipo de cosas, pensad en ese modelo que os decía antes de proponerle al autor que pague de su bolsillo cien ejemplares de una supuesta tirada de mil. Para que os hagáis una idea, una editorial pequeña que está empezando, pero que sea seria  y vaya de verdad (véase: Escarlata Ediciones), hace tiradas de entre 100 y 500 ejemplares. Es raro que una editorial con estas características haga una tirada inicial de más de 500 ejemplares de un autor desconocido, y si lo hace, se está arriesgando muchísimo. Así que, yendo por lo bajo, si una editorial pequeña hace una tirada inicial de 100 ejemplares y estas supuestas editoriales de coedición encubierta le proponen al autor que compre precisamente el mismo número de ejemplares de la obra que le van a publicar... ¿Veis el negocio? Lo que están haciendo es venderte a ti solo, a un único cliente, lo que sería una tirada estándar en una editorial pequeña. Y lo normal será que de los otros 900 ejemplares de la supuesta tirada de mil no sepas nada. O al menos eso es lo que muchos han denunciado.

Lo dicho, andaos con ojo con este tipo de propuestas, y si queréis más información, en Google hay cientos de blogs y foros donde se denuncian engaños de este tipo. Después de haberme tropezado ayer con algo que olía a chamusquina, he querido aprovechar para enviar un mensaje a todos esos aspirantes a escritores que podrían caer en las redes de alguna pseudo editorial de estas que tanto daño hacen. Daño a los escritores, por supuesto, pero también a las editoriales pequeñas de verdad, que luego se encuentran con las miradas de sospecha de la gente, que no sabe si fiarse o no.

Esto es todo (que no es poco). Siento haberme salido de la línea habitual del blog y siento también el señor tocho, pero para quien lo haya leído, espero que haya sido interesante. En un par de días, ya volvemos a la dinámica habitual, pero no quería perder la oportunidad de denunciar este tipo de engaños del mundillo pseudo editorial.

Adquisiciones de verano (y otoño)

Ha llovido mucho desde la última vez que hice un repaso de los libros que había adquirido. Concretamente, fue al final de la primavera y os conté en dos entradas todos los libros que me había traído a casa conmigo. Quería hacer lo mismo con las adquisiciones del verano, pero lo he ído dejando, y al final decidí esperar un par de semanas más hasta tener en mi poder las dos joyas de la corona para poder enseñarlas también.

Como siempre, pido disculpas por la calidad de las fotos, pero es lo que tienen los móviles baratos.


Book haul


Empezamos con las novelas gráficas, que también podría llamarse la sección de las compras que no son mi culpa.

  • Solanin, de Inino Asano.— Este es culpa de Magrat, concretamente de este vídeo que subió a su canal de YouTube. Me gustó mucho lo que contó sobre la historia, y como tenía principio y final y no era uno de esos mangas eternos de cientos de tomos, al final me lancé. A ver si lo leo pronto (será el primer manga que lea en mi vida, ahí es nada).
  • Brass Sun: La rueda de los mundos, de Ian Edginton e I.N.J. Culbard.— Este fue un regalo de cumpleaños de mis amigos, que estaban al tanto de mi enamoramiento con Saga y preguntaron en un tienda de cómics por algo del estilo. Aún no lo he leído, así que no sé si habrán acertado
  • Seconds, de Bryan Lee O'Malley.— La culpa de este lo tiene Cris. No recuerdo exactamente cuándo se lo vi (sé que fue ya hace bastante), pero desde entonces lo tenía bien grabadito en mi mente. Ya está leído y, efectivamente, es una maravilla; pronto traeré reseña.

Pasamos a las novelas:

  • Jasper Jones, de Craig Silvey.— Este también es culpa de Cris, pero es que a esa reseña no había manera de resistirse. Si conocéis su blog seguro que me comprendéis y compadecéis, ¡es la perdición! Tengo muchas ganas de leerlo, pero está en inglés, y admito que me da un poco de pereza ponerme, pero seguramente caiga en las próximas semanas.
  • A sangre fría, de Truman Capote.— No hay mucho que decir. Tenía curiosidad, más por el autor que por el libro, y fue comprar y leerlo. Mi opinión impopular ya os la conté en esta reseña.
  • La renuncia, de Edith Wharton.— Los que llevéis mucho, mucho en el blog, quizá recordéis que a principios de año leí mi primera novela de Wharton y la impresión no pudo ser mejor (reseña aquí). Vi esta, estaba barata y me la llevé. No está muy arriba en la lista de lecturas así que no sé cuándo caerá, pero espero no tardar.

Y para terminar, he aquí las joyas de la corona:

  • East of Eden / Al este del Edén, de John Steinbeck.— Creo que este libro no necesita presentación en este blog. La primera es una edición en inglés conmemorando el centenario del nacimiento de Steinbeck que se celebró en 2002. Es una preciosidad en tapa dura, con una portada muy bonita, a pesar de que no se aprecie bien en la foto, y lo mejor es que tiene las hojas cortadas de manera irregular para darle un efecto antiguo. La otra es la reedición en español que ha sacado Austral, que si no me equivoco tiene la misma traducción que las dos ediciones de Tusquets, pero es infinitamente más bonita y manejable (¿superficial yo? quéee va). De esta reedición me enteré por Oly.
  • La perla, de John Steinbeck.— Este no lo he leído, pero no tardará en caer, que además es cortísimo.

Y hasta aquí. Ahora habláis vosotros: ¿habéis leído alguno? ¿Los tenéis pendientes?

Películas vistas (I)

Pues el título de la entrada habla por sí mismo: este va a ser el primero de una serie de repasos a las películas que he visto últimamente, con críticas escuetas, ya que normalmente veo muchas cosas al mes y no me da tiempo a hacer entradas propias para cada una. Si os acordáis, hace poco hice algo parecido con las series de televisión.


Películas vistas


Tokyo Fiancée (2014), dirigida por Stefan Liberski. 

Es probable que no os suene la película, porque el nivel de frikismo requerido para conocerla es importante. Es una cinta belga basada en mi novela favorita de mi escritora favorita; es decir: Ni de Eva ni de Adán, de Amélie Nothomb, A grandes rasgos, la película no está mal para pasar el rato, pero hasta ahí. Como adaptación de la novela no hay por donde cogerla, porque pintan a Amélie un poco como Mi Pequeño Pony con sobredosis de arcoiris, y hasta cambian el final para hacer que el personaje sea más políticamente correcto. Vamos, que básicamente lo han convertido todo en una historia romántica interracial al uso. Como ya me imaginaba que irían por ahí los tiros, no me molestó especialmente. Si al menos hubiera sido una buena historia romántica interracial... Pero no, más bien descafeinada y sin mucho que aportar.

Tom à la ferme (2013)dirigida por Xavier Dolan. ★★

Mi segunda experiencia con el cine de Dolan. El muchacho es un personaje de cuidado (y un ego que ni te cuento), pero muestra mucha personalidad en lo que hace, y eso siempre está bien. La anterior, Les amours imaginaires me gustó, a secas; bordeaba peligrosamente la línea en que lo hípster empieza a resultarme demasiado intenso y pretencioso. Tom à la ferme, por el contrario, me ha fascinado. Hipnotizado. Es todo lo contrario a lo que esperaba de ella, y eso que ni siquiera sé qué esperaba. A ratos parece un drama romántico rural, de repente se pasa al thriller psicosexual y por momentos casi roza el terror con esa atmósfera tan inquietante y opresiva; entremedias, un reparto reducido y algunas escenas casi teatrales. En definitiva: una mezcolanza de lo más rara que, sin embargo, me ha encantado.



Magic Mike XXL (2015), dirigida por Gregory Jacobs. 

Confieso que esta la he visto por curiosidad morbosa y saltándome un poco los trocitos de baile cuando eran demasiado largos, un poco como el que se queda mirando fijamente un accidente de tráfico. La primera película me sorprendió mucho porque ¡tenía argumento! Y además, un estilo y estética de cine independiente intenso que no encajaba nada con la carnaza que usaban como reclamo. No es que fuera una buena película, pero no era la mierda que esperaba. Así que, por cerrar el círculo, me he animado a ver la segunda parte. En resumidas cuentas, es más de lo mismo, intentando copiar al máximo posible la fórmula de la primera parte, que funcionó. Así que se trata de una película demasiado larga, repetitiva y sin nada que aportar. Con la honrosa excepción de la escena en casa de Andie MacDowell, que admito que me pareció muy bien llevada.

Rebel without a cause (1955)dirigida por Nicholas Ray. 

Esta ya la había visto, pero hace unos años y sin prestar mucha atención; de estas películas que te encuentras en televisión cuando estás haciendo otra cosa y sigues a medias. Me apetecía volver a verla, así que el mes pasado me animé a hacerlo. Es un clásico del cine (lo de ser un "rebelde sin causa" ya es parte de la cultura popular) y el interés no decae en sus casi dos horas de duración, pero tampoco es una maravilla. Entretenida. Y ya que estoy, aprovecho para soltar una opinión impopular: el estilo de interpretación de Dean me pone un poco de los nervios. En East of Eden reconozco que le quedaba bien al personaje de Cal, pero en esta película me ha superado un poco.


¿Habéis visto alguna de las cuatro? Si es así, contadme que opinión os merecen.

Mi impresionante carrera, de Miles Franklin

Fotograma de la película My brilliant career (1979)
Lo primero que impacta al acercarse a Mi impresionante carrera es descubrir que se trata de una novela autobiográfica escrita por una joven australiana que, al momento de su publicación, tenía solo veintidós años. Impacta porque su prosa no tiene nada de adolescente y por lo rematadamente feminista que es la heroína de su historia, que a su vez es una versión novelada de ella misma.

Pero antes de profundizar en ello, un resumen del argumento de la novela. Lo cierto es que no hay mucho decir, porque no deja de ser una más de esas muchas novelas costumbristas que narra la vida de una jovencita en los años finales del s. XIX, en este caso, en Australia. Sybylla es una joven culta e inconformista con una posición relativamente buena en el campo australiano, pero se ve enseguida abocada a la miseria con la caída en desgracia de su familia. Condenada a una vida que no supone ningún estímulo para su mente inquieta, ve pasar los días sintiéndose frustrada y deseando un cambio. Sin embargo, cuando este llegue, se dará cuenta de que su falta de realización personal no tiene solo que ver con sus posibilidades económicas, sino mucho más con la posición que la sociedad espera que ocupe por el mero hecho de ser mujer.

La sinopsis del libro da más detalles de la trama, pero yo prefiero dejarlo aquí, a pesar de que se trate de uno de esos libros en el que los spoilers no tienen gran importancia. Diría que la trama en sí no tiene importancia, porque no tiene nada de novedoso para los que hemos leído algo de costumbrismo decimonónico antes. Como mucho, está el factor Australia. Nunca había leído una novela de época ambientada en este país, pero las diferencias con Inglaterra no son muy grandes.
El mayor tesoro del corazón es saber que hay alguien en la creación que necesita de nuestra existencia (...), alguien en cuya vida sabemos seguro que nuestra muerte dejaría un hueco un día o dos. Y ¿quién puede ser ese alguien sino un marido o una mujer? (...) Yo había despreciado esa posibilidad; pero en los días posteriores supe que no me había equivocado.
Si lo importante no es la trama, ¿qué es, entonces? Sin lugar a dudas, lo que hace especial este libro, la razón por la que he disfrutado tanto su lectura a pesar de que no cuenta nada que no haya leído en otra docena de novelas, es su voz narrativa. Es decir, Sybylla; o séase, esa Miles Franklin de dieciséis años que empezó a escribir una novela basada en su propia vida para desahogarse.

Como decía al principio, la juventud de la autora no se nota en su prosa depurada y riquísima, pero si en la pasión con la que escribe y en su espíritu rebelde. Como toda adolescente, Sybylla actúa en ocasiones de manera incoherente, caprichosa o egoísta, pero es imposible no empatizar con esta cría de veinte años que lo único que desea de la vida es que le permitan realizarse. Realizarse como lo necesita una mente inquieta como la suya, que no busca un matrimonio con un hombre rico, hijos y vida tranquila en el campo. 

A juzgar por la biografía de la autora, parece que logró realizarse, al menos en parte, pero eso es algo que uno ya da por hecho después de terminar de leer las peripecias de Sybylla. Si Miles Franklin tenía la mitad de fuerza interior que su heroína, era imposible que no consiguiera sacarle a la vida algo más de las migajas que esta le ofrecía en su adolescencia.

En resumidas cuentas: una novela joven, audaz y llena de vida, como su protagonista. Lo que cuenta no es nuevo u original, pero lo hace a través de una prosa muy depurada y una narradora que roba el corazón con su lucha casi desesperada por la independencia.


★★★★

Repaso de series (I)

Os decía el otro día al hacer el repaso del mes de octubre que a partir de ahora iba a dedicar una entrada mensual a hacer un repaso específico para las series vistas. Llevo ya tiempo dándome cuenta de que me quedaba con ganas de opinar con algo más de detalle de las series en el repaso general del mes, y ahora finalmente me he animado a hacerles un hueco mayor en el blog.

No me enrollo más y os cuento qué series he visto este mes.


Repaso de series


Penny Dreadful, 2ª temporada 

No es mi serie favorita (en eso ya entra mucho lo subjetivo), pero, sin lugar a dudas, hoy por hoy es una de las series de mayor calidad que veo. A lo mejor porque todavía es una serie joven y no acusa el desgaste. Los guiones son brillantes, con unos diálogos tan bien escritos como pocas veces se ven en televisión, y los demonios personales de los personajes son adictivos. Además, como ya he dicho otras veces, creo que es una serie que disfrutarán muchos más los aficionados a la literatura gótica, de la que bebe mucho. Esta segunda temporada ha mantenido, en líneas generales, el nivel impecable de la primera, aunque, personalmente, me quedo con la primera.

The Royals, 1ª temporada 

Había oído decir cientos de veces que esta serie era algo así como Gossip Girl con la Familia Real Británica, y ahora que por fin he visto la primera temporada de The Royals, no podría estar más de acuerdo con la definición. Es entretenida, es adictiva, sale mucha gente guapa con ropa preciosa, hay muchos duelos de divas con frases lapidarias y tiene a la típica reina cachonda que parece una mala zorra pero que en el fondo se supone que tiene un corazón sensible. Es lo que es y lo asume: un culebrón vacío pero bien hecho. Y como culebrón, poco más se le puede pedir. ¡Si hasta tiene la imperecedera historia del príncipe y la plebeya!



Faking it, 2ª temporada (segunda mitad) 

La primera temporada de la serie me pareció, como casi todas las juveniles de MTV, muy buena en su planteamiento inicial, pero desarrollada de manera regulera. La primera mitad de la segunda temporada me pareció más entretenida, aunque ya empezó a volverse más convencional y a alejarse precisamente de lo que la hacía diferente de otras series de institutos. Esta segunda mitad de la temporada (que en la práctica es una tercera temporada, pero en MTV estructuran sus series de esta manera absurda) ya ha sido la hecatombe. Las tramas han sido aburridas y la serie se ha vuelto convencional y cobarde a más no poder. Pregunto yo al aire: ¿qué sentido tiene hacer una serie cuya premisa es tratar temas de lesbianismo, bisexualidad e identidad sexual en mujeres adolescentes si al final luego parece que encaminas la serie a que las dos acaben casadas con  un chico guapo, popular y con coche? Porque esa serie ya la hemos visto todos, y mejor hecha que esta. #Postureo.

Younger, 1ª temporada 

Esta es una serie chorras. De hecho, exceptuando Penny Dreadful, ha sido un mes de series chorras. Eso sí, incluso en los guilty pleasures hay niveles, y a mí esta primera temporada de Younger me ha parecido todo lo buena que puede ser una comedia ligera de este tipo. Es fresca, es joven y madura al mismo tiempo (como su protagonista) y, como a mí me gusta en las series ligeras, plantea por encima algunas cuestiones profundas. En este caso, relacionadas con ciertos modelos machistas y discriminatorios de la sociedad y a dónde pueden conducir estos. Lo dicho, el guilty pleasure que más he disfrutado esta temporada junto con UnREAL.


¿Seguís alguna de estas series? ¿Las tenéis pendientes? ¿Alguna os llama la atención? Contadme, contadme.

Repaso de octubre


¿Qué tal este octubre? El mío nada mal. He recibido un par de noticias que presagian cosas buenas para el futuro más o menos cercano y, en lo que atañe a este blog, he recuperado un poco el ritmo con el cine, después de una temporada floja. Con las series sigo ahí, ahí, lejos de mis niveles de adicción habituales. Y en cuanto a lecturas, ha sido un mes bastante completo: un clásico de la ciencia ficción, una joyita australiana de época, un Nothomb de juventud, otro de la Yoshimoto (que es muy Nothomb a su manera), un tropezón con Julio Verne (no podía acertar siempre el caballero) y una novela gráfica maravillosa, como no podía ser menos siendo recomendación de Cris.

Sin más dilación, así ha ido octubre:


LIBROS

1. El castillo de los Cárpatos, de Julio Verne ★★
2. Las Catilinarias, de Amélie Nothomb ★★★★
3. Dune, de Frank Herbert ★★★
4. El lago, de Banana Yoshimoto ★★★★
5. Seconds, de Bryan Lee O'Malley ★★★★ [novela gráfica]
6. Mi impresionante carrera, de Miles Franklin ★★★★


PELÍCULAS

1. Tokio Fiancée (2014): 5/10
2. Tom à la ferme (2013): 9/10
3. Magic Mike XXL (2015): 5/10
4. Rebel without a cause (1955): 7/10
5. 10 year plan (2014): 7/10
6. Ballet 422 (2014): 6/10 [documental]
7. Separate tables (1958): 8/10
8. Inside Out (2015): 7/10


SERIES*

1. Penny Dreadful, segunda temporada.
2. Younger, primera temporada.
3. Faking it, segunda mitad de la segunda temporada.
4. The Royals, primera temporada.


* Esta vez no comento nada sobre ellas porque he decidido que a partir de ahora publicaré un resumen aparte de las series vistas cada mes.



Venga, venga, ahora os toca contarme cositas. Y como siempre, si me queréis recomendar algo para rellenar cualquiera de estas tres categorías de cara a noviembre, estaré más que encantado.