Cómo escribimos: mi experiencia como escritor de brújula

13:57:00


El otro día me encontré con alguien que me preguntó si era escritor de mapa o de brújula, pero creo que solo lo hizo para poder mirarme por encima del hombro cuando respondí que lo segundo. Seguro que conocéis a gente de este tipo. El caso es que, lejos de molestarme, me hizo reflexionar para bien.

Lo que entendí que venía a decirme esta persona, con su estilo pasivo-agresivo, era que, ahora que voy a publicar con una editorial, ya no es "serio" que siga escribiendo con brújula. Y me hizo gracia, la verdad, porque soy un escritor de brújula convencido y no tengo intención de cambiarlo. Es más, si lo hiciera, creo que sería un fracaso. Por eso, se me ha ocurrido tratar este asunto y contaros cómo lo hago yo y por qué me funciona.

Para empezar, por si no estáis familiarizados con la distinción mapa/brújula, es muy sencilla:

Antes de empezar el viaje (libro), el escritor de mapa tiene todos los detalles preparados: sabe que en este punto hay una montaña, que en tal otro capítulo Fulanito discute con Menganito por esto, etc. Por eso lo llaman escribir con mapa. Porque, siempre que sepas interpretarlo  (hay que ordenar las ideas y dejarlo todo bien atado en este esquema), llegarás a tu destino, con mayor o menor esfuerzo.

Si escribes con brújula, por el contrario, es fácil perderte. Sabes dónde esta el norte, y eso es todo. El norte varía para cada autor y cada libro concreto: a veces es esa última escena que tienes planeada desde el principio, otras son los personajes y, en los casos más extremos, el norte puede llegar a ser algo tan difuso como el concepto: "voy a escribir una novela de aventuras en la que el protagonista viaje a la Antártida".

Está claro que la opción del mapa es más aparente y, a priori, también más profesional. La improvisación está estigmatizada, y todo lo que huela a eso lo asociamos a veces (yo el primero) con que no sabes lo que estás haciendo, eres un vago al que no le gusta hacer su trabajo o, simplemente, no vales. Y es verdad que a veces la improvisación no es lo mejor. A mí no me gustaría tener que operarme y que el cirujano improvisara, aunque supongo que hasta cierto punto es inevitable que lo haga un poco, porque no sabe lo que va a ocurrir cuando me abra en canal. En general, salvo que seas adivino, es inevitable tener que improvisar un mínimo en algún momento de tu vida.

Sea como fuere, en la escritura no hay vidas en juego. Qué narices, salvo que seas una J.K. Rowling, ni siquiera se puede decir que haya dinero de verdad en juego. Así que yo soy partidario de que cada uno siga el método que mejor le funcione. El objetivo es terminar el libro y que sea lo mejor posible. Experimenta. Con el mapa, con la brújula, con las diferentes técnicas para escribir más o escribir mejor, y averigua lo que te da resultado.

Por eso me molesta mucho leer entrevistas de escritores que intentan imponer su modo de trabajar cuando dicen cosas como que ellos se levantan y escriben ocho horas con un descanso para comer, y que se documentan así y asá, y que siguen tal método. Algunos lo hacen y ya está: genial para ellos. Pero me refiero, seguro que habéis leído algo parecido, a esos que parece que consideran que si no sigues método, no eres lo bastante bueno, o no eres "serio". Que cada uno trabaje del modo que le sea más rentable para el propósito de escribir una buena novela. Si son horarios de oficina siguiendo esquemas muy elaborados, perfecto; si es sentarte de madrugada a vomitar palabras sobre el papel como hace mi querida Amélie Nothomb, pues también.

Nivel de estrés: yo intentando escribir con mapa.
En cuanto a mí, después de muchos años de tropiezos y de probar con el mapa para ver si esa era la solución a mis problemas, he llegado a la conclusión de que no lo es en absoluto. Escribir con mapa me estresa. Me siento obligado a seguir lo que está escrito en él, incluso si creo que la nueva idea que se me ha ocurrido para determinada escena es mejor. Al final termino enfrascado en una lucha entre el impulso de seguir el mapa y el de mandarlo al carajo y cambiar esta escena, aunque eso suponga alterar toda la trama del libro. 

Además, escribir con mapa me desmotiva, porque soy inconstante por naturaleza. Si ya me cuesta centrarme en un libro hasta que lo termino, si encima tengo planificar punto por punto lo que va a ocurrir, acabo perdiendo las ganas de escribirlo. Cuando escribo, soy muy parecido a cuando leo: necesito sorpresas, necesito que me emocionen... Si ya sé que en el quinto capítulo va a haber una discusión muy fuerte entre los protagonistas y tengo detallado casi palabra por palabra lo que van a decirse, cuando llega la hora de escribir esas frases, soy incapaz de sentirlo, porque me resulta muy frío y premeditado. Y el resultado es que escribo una escena que suena falsa y que no le gustaría a ningún lector.

Por supuesto que escribir con brújula no significa que no sepas qué va a pasar. ¡Al contrario! Puede que en las primeras páginas estés improvisando, pero, al menos por mi experiencia, para cuando llegas hacia la mitad de la novela ya tienes en tu cabeza un esquema muy claro de qué va a pasar de ahí en adelante. Es posible hasta que sepas cómo va a terminar la novela desde que escribes la primera línea. La clave del método brújula está, pienso yo, en crearte la sensación de que no sabes qué va a suceder. Hasta cierto punto, es engañarte un poco a ti mismo.

No se trata de no saber cuál va a ser la escena final hasta el minuto antes de escribirla. Se trata de tener el concepto general ("muere hasta la vecina de los gatos", si eres Shakespeare), pero no fijarlo frase por frase. Y, sobre todo, estar abierto a la posibilidad de cambiarlo. Al menos en mi caso, cuando mejor funciono es cuando tengo la sensación de: "Sé que al final van a morir todos... Pero igual cambio de idea". Ese "igual cambio de idea" me da la vida. Es lo que mantiene motivado y me hace disfrutar de verdad escribiendo algo que ya está pensado dentro de mi cabeza.

Ayer, mientras escribía esta entrada, me encontré con un tweet de las escritora Iria G. Parente en el que hablaba precisamente de estas cosas:


No podría estar más de acuerdo. Me parece genial que algunos escritores prefieran tenerlo todo atado desde el primer minuto y piensen que los cambios arruinan la estructura tan bien montada de su mapa. Como digo, si lo han probado y les parece que este tipo de cosas echan a perder sus libros, que no lo hagan. En mi caso, que los personajes se me vayan de las manos es una de las cosas que más me gustan, y me suele ocurrir precisamente cuando lo que estoy escribiendo es bueno. En las malas novelas, mis personajes siempre hacen lo que les digo.

Hace poco, en una entrevista a una escritora en televisión, le preguntaban sobre el asunto: "Oiga, ¿es verdad eso que dicen algunos de que los personajes hacen lo que quieren y el escritor no puede impedirlo? ¿O es una leyenda que cuentan los escritores para darse importancia?". ¡Vaya que si es cierto! Y a veces es una auténtica rotura de cabeza, porque te descoyuntan planes que a lo mejor llevabas semanas o hasta meses armando, pero, y que quede claro que siempre hablo desde mi experiencia, lo mejor es dejar que los personajes hagan lo que quieran. Con un mínimo de control, por supuesto; pero darles libertad. Por lo menos a mí, me suelen salir grandes escenas cuando lo hago, y encima me lo paso en grande, porque yo mismo me sorprendo con lo que ocurre, como un lector cualquiera.

Mis personajes y yo.
Para terminar, dejadme que os cuente dos anécdotas del proceso de escritura de la novela con la que estuve hasta hace unos días. Resulta que tenía un personaje de relleno, de esos que tienes por hacer bulto y que se sepa que hay más gente en la escena además del protagonista y sus amigos. Por aquello de darle más realismo, le puse un nombre al personaje. La llamé Olina, solo para añadir una pizca de humor al capítulo con la confusión general de los protagonistas con aquello de que se llamara "Olina con o" en lugar de Alina. Eso iba a ser el personaje: un par de menciones en un capítulo, para enseñar al lector que había más gente en aquel lugar y de paso hacer algo de comedia tonta. Pues, así como quien no quiere la cosa, Olina fue ganando poco a poco terreno como robaescenas hasta convertirse en parte del elenco de personajes. Es una mera secundaria con un par de frases, pero la novela es la primera de una saga, y me muero por continuar escribiendo y darle más protagonismo a Olina. Ahora mismo, es uno de los personajes que más me motiva de todos, porque llegó de casualidad y apenas sé quién es.

Por otro lado, esto fue mucho más complejo. Tenía a mi protagonista y una clara idea de cómo iba a ser su relación con otro personaje, que iba a ser su "interés amoroso". En mi cabeza había esbozando incluso la mayor parte de sus escenas importantes juntos. Entonces mi protagonista empieza a interactuar con otro secundario de estos que están para hacer bulto. En principio es un capítulo más bien descriptivo en el que van a explorar un lugar importante para la ambientación de la novela. Pues, ¿cómo os quedáis si os digo que iban a explorar y acaban acostándose? Esto, por supuesto, mandaba al traste todos mis planes sobre ella y su interés amoroso. Porque, al margen de que le gustase o no este chico, la historia no podía ser la misma si por el camino se había acostado con otra persona. Eso iba a provocar muchas reacciones en ella y en el resto de personajes.

Dudé mucho con esta última escena. Tuve miedo de estar dejando que se descontrolaran demasiado los personajes, pero lo medité y llegué a la conclusión de que no era así, de que para mí tenía todo el sentido que se acostaran en esa escena, al margen de los planes que tuviera en mi cabeza desde hacía semanas. Y creo que salió bien.

Para mí, esa es, en última instancia, la definición de escribir con brújula: estar abierto a la improvisación, pero no abandonarse por completo a ella. Si hay que improvisar, se improvisa, como el médico que te está operando y se encuentra con algo que no esperaba, pero la formación está ahí, y el trabajo previo. No se trata de lanzarse al vacío sin red, sino, más bien, de dedicar cinco minutos a colocar la red y luego lanzarte. Los del mapa, por el contrario, invierten mucho más tiempo antes de escribir y construyen todo un puente. Es posible que sea más seguro, pero también menos emocionante, si me preguntáis a mí.

Creo, entonces, que la clave está en experimentar, como os decía al principio. Averigua qué es lo que pesa más en ti a la hora de escribir y aplícalo. Si prefieres ir sobre seguro y que no haya sorpresas, adelante. Pero, por favor, que a nadie se le ocurra pensar que escribir con brújula es sinónimo de no saber lo que haces o no ser serio. Es una elección tan personal como escribir fantasía o escribir ciencia ficción. O un día una cosa y otro día otra.



Como veis, esta entrada ha sido diferente a lo habitual, tanto en temática como en extensión. No sé qué os habrá parecido, pero me apetecía cambiar un poco de aires en el blog y escribir más cosas del estilo de la guía que hice para leer a Amélie Nothomb. Cosas más elaboradas, más personales y que aporten más que simples reseñas y demás. Que lo seguiré haciendo, pero quiero intercalarlo con más contenido de este tipo.

Por favor, contadme en los comentarios, o sino en Twitter (@jorcienfuegos), qué os parece este pequeño cambio de aires. Espero que a la mayoría os guste, o que al menos no os desagrade.

Por el momento, tengo planeada para dentro de unos días otra entrada que continuará esta y en la que daré algunos consejos para escribir con brújula. Truquillos personales que a mí me funcionan y que a lo mejor a alguno de vosotros también.

19 comentarios

  1. Casa personas tiene su forma de ser y a cada uno le va bien una cosa. Lo mejor que podemos hacer es conocernos a nosotros mismos y saber como es mejor que hagamos las cosas.
    No creo que sea menos serio un escritor por escribir con brújula.
    Por si te resulta interesante, en mi trabajo hay varias maneras de hacer las cosas (soy psicóloga), yo preparo lo que quiero hacer en cada sesión según la persona, e intento seguir ese esquema, pero no puedo basarse en eso como un robot, porque puede que el paciente me cambie completamente el plan por lo que le haya ocurrido durante la semana, por lo que tengo que adaptarme y eso es mucho más difícil. En mi caso, si trabajo con el problema semanal de cada uno en realidad se desarrollan mucho más y yo me desarrollo mucho más como psicóloga.

    En el caso del cirujano que comentas, es muy importante que sepa lo que va a hacer pero creo que es igual o más importante que sepa adaptarse a lo que le depare la operación.

    Perdón por el rollazo, pero puede que sea interesante conocer también la manera de trabajar en diferentes profesiones. :)
    Besos!

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    1. Los rollazos son más que bienvenidos, y además sí que interesante ver cómo trabaja cada uno. La adaptación es fundamental, ya lo decía Darwin, por eso me cuesta tanto entender que en determinadas áreas lo correcto sea tenerlo todo planeado al dedillo y no salirse de ahí.

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  2. Muy interesante la entrada, la verdad es que estos conceptos los conocí hasta hace poco y creo que es absurdo pensar que un método es mejor que otro. Como se suele decir, cada maestrillo tiene su librillo y cada escritor trabaja como le venga mejor.
    El problema de esta profesión es que si se intenta esquematizar como cualquier otro oficio, pierde su esencia. La escritura es una forma de arte y no se le pueden exigir unas horas diarias de trabajo fijas o un planning determinado; otra cosa es que a muchos les funcione y les ayude, como comentabas más arriba. Cada persona es un mundo y ningún método de trabajo, y menos cuando se habla de escritura, tiene que ser por fuerza mejor que otro.
    También depende de la historia. Yo tengo un par de idea en la cabezza: una de ellas ya está tan trabajada en mi mente que sería una escritora de mapa si me pusiera con ella, mientras que la otra es totalmente de brújula.
    En fin, que cada uno escriba como se sienta más cómodo, el objetivo es crear una buena historia. Además, las revisiones y correcciones están para enmendar aquello que luego no encaja como pensábamos. En ese sentido ser un escritor de mapa hasta me parece que limita la capacidad de concebir alternativas.

    Mucha suerte con tu próxima publicación :)

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    1. Estoy de acuerdo en que exigirle cosas a la escritura no debería ser obligatorio. A quien le funcione, genial (a mí en determinados aspectos me funciona), pero de ahí a convertirlo en la norma y en lo "profesional" hay un mundo.

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  3. Yo siempre he escrito y a veces soy más de mapa y otras más de brújula (jamás he llamado así a las dos técnicas aunque son de sobra conocida por cualquiera que escriba), y la mayoría de las veces una mezcla de las dos.

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    1. A veces cada historia te pide una cosa o la otra, ¿verdad?

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  4. ¡Hola!

    Yo soy uno de esos perdidos que dicen que van a escribir con brújula y se olvidan la brújula en casa. O sea que sé a donde voy a llegar, pero no sé ni donde está el norte, el sur, el este, ni nada. Así que voy al método más viejo del mundo, me voy parando en todos los lugares donde hay alguien a quien preguntarle si voy bien o la dirección.
    Es caótico, sí, y a veces tiene relleno. Pero para eso existen las revisiones, las rescrituras y los lectores cero. Para evitar que publiques algo caótico. :D

    Nea

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    1. Jajaja, lo tuyo ya es extremo, Nea. Pero está claro: si revisas bien, puedes hacer el proceso de escritura todo lo loco que quieras.

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  5. Ah, me encantó esta entrada. Yo soy muy de empezar con mapa y después mandar todo a la mierda. Es que la historia y los personajes cobran vida y hacen lo que quieren, así de simple.

    Un besito.

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    1. Y hay que dejarlos que cobren vida, en eso estoy de acuerdo :))

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  6. ¡Buenas!
    Personalmente, me encanta este aire que le estás dando al blog y esperaré con ganas más entradas de este tipo :]

    Yendo a la entrada: ¡gracias por aclarar los términos! No tenía ni idea de qué estabas hablando al principio, la verdad XD Y tu metáfora con los puentes/red me pareció muy acertada, por cierto. (Los trolls también están muy acertados XD).

    Otra cosa random: ¡claro que los personajes se descontrolan! Pero qué clase de pregunta es esa D: {- sí, a mí también me ha pasado.

    Ya hablando del tema en sí, me ha gustado leer la opinión de alguien que escribe brújula en mano. Creo que soy más de mapa, pero no los leo muy bien XD Supongo que estoy en un punto medio, pero cada vez me intriga más probar métodos de los que mi antigua yo nunca pensó que fueran para ella. Opino como tú: cada uno que pruebe y vea lo que le funciona.

    Creo que hay gente para todo y esto no es más que otra ocasión que las personas usan para gritar el "¡tengo la verdad absoluta!" (o, en ocasiones: "¡me uno a la opinión mayoritaria para sentir que tengo la verdad absoluta!", porque en esto no lo sé (supongo que irá igual), pero en cosas como estudiar idiomas me he topado una y mil veces con personas que aseguraban que algo funcionaba o no generalizando a lo bestia y desde las gradas).

    Entiendo que moleste, pero para mí no hay mejor forma de defender la postura de uno que trabajando y yendo por el camino propio, sin más. Una cosa es debatir qué método es "mejor" o hablar sobre cómo lo usa cada uno, pero cuando entramos en "esto es lo único que se puede hacer, lo demás es inservible" me parece que no hay nada que decir, no porque tengan razón, sino porque están sordos.

    ¡Saludillos! ♪

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    1. Gracias :) Está claro. Si pierdes el tiempo en debatir sobre cómo es más profesional escribir, al final no estás escribiendo.

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  7. Me ha gustado mucho la entrada, nunca había oído hablar de escritores con mapa o con brújula me ha parecido muy interesante. :)

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    1. Gracias :) Son de esas denominaciones graciosas que hay en esto de escribir XD

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  8. Hola :) Gran entrada. No soy escritor ni nada por el estilo, pero es algo que siempre se escucha, las deferencias hacia la gente que no sigue una escaleta o un mapa. Dicen que es más cómodo, que es más profesional, pero yo creo que si te ahoga y no puedes sacar tu creatividad, por que no escribir como a ti te parezca, a tu rumbo, a lo que te inspire, al menos es mi visión. Sigue haciendo y trabajando en lo que crees. Un abrazo^^

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    1. Gracias :) Sí, está claro que si un método no te da resultados, es tontería seguirlo solo porque queda mejor de cara a la galería.

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  9. ¡Hola!

    guau, me ha encantado la entrada. No sabía lo que era "ser escritor de mapa o de brújula", vamos, quiero decir que nunca lo había oído con ese nombre.
    Yo antes era escritora de brújula, iba un poco al tuntún (no digo que los escritores de brújula vayan al tuntún, ni mucho menos, sólo yo xD) y no tenía muy planeadas las cosas. Pero luego me di cuenta de que yo lo que necesitaba era organización. En cuanto empecé a escribir no el libro en sí, sino los personajes, lo que iba a pasar, como se iban a desarrollar, su pasado, su futuro... pues como que todo empezó a ir viento en popa.
    Por supuesto, creo que a cada persona le viene bien un método, depende de cada uno, y no censuro para nada los que escriben "con brújula". Oye, si a ti y a los demás os funciona, me parece perfecto, lo único es que yo me he dado cuenta de que no soy capaz de hacerlo de esa manera, al final, todo me queda hecho un desastre.

    De todas formas creo que tienes razón en eso de apuntar las cosas, la de ideas buenas que se me han olvidado por no apuntarlas a tiempo... y por supuesto, aunque escribo con mapa, a veces las cosas se van por otro camino, o se me ocurren nuevas ideas, o la trama toma algunos matices diferentes. Vamos, que el mapa no es algo rígido que no se pueda cambiar.

    Y me he sentido bastante identificada con lo de los personajes. Me pasó algo parecido. Tenía pensado el interés amoroso de la protagonista y de pronto, la puse a hablar con un personaje algo más "secundario" y me di cuenta de que tenían muchísima química. Lo que pasa es que ya tenía mi idea pensada y seguí en mis trece de liarla con el primero, aunque ahora me doy cuenta de que fue un error y debería haber dejado que se fuera con el otro xD

    ¡muchos besos!

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    1. Guau, me acabo de dar cuenta del cacho testamento que he escrito, perdón por eso ajajaj ;)

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  10. Yo siempre he sido escritora de brújula, y estoy de acuerdo contigo en que eso no significa que no haya organización en este tipo de escritura.
    Pero para la historia en la que estoy trabajando ahora voy a hacerme un buen mapa y luego compararé experiencias :)
    Por cierto, también he vivido eso de que los personajes se te descontrolen xD Y también me parece maravilloso :D
    Me quedo por aquí ;)
    ¡Un saludo!

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