El lustre de la perla, de Sarah Waters

Fotograma de la miniserie Tipping the velvet (2002).

Hay libros que, sin ser malos, no están hechos para ti. Eso es lo que me ha pasado con El lustre de la perla, de Sarah Waters, que es un libro que he disfrutado de una manera rara, principalmente alucinando y riéndome con mis conocidos de las ocurrencias de la autora (o el traductor, no sé cuál será el culpable) en lo que a la elección de vocabulario sexual se refiere. Estoy lejos de ser un mojigato, pero, qué queréis que os diga, leer que alguien escupe la lechada (ahí queda eso) de otra persona en el pavimento a mí me trastorna un poco. No me escandaliza, pero definitivamente me saca del libro.

Precisamente en eso destaca Sarah Waters: en su capacidad para sacarte de la historia (por lo demás apasionante) pasándose de rosca con lo erótico (pornográfico, más bien). No pondré más ejemplos, porque de verdad que me parecen demasiado desagradables para las doce de la mañana. Dejémoslo en que la autora ha escrito un libro que está mucho más cerca de la novela erótica que de cualquier otro género. De hecho, para mí es novela erótica, solo que con un poco más de argumento de lo normal.

Diréis que ya se veía venir por el título, y que si la literatura erótica me aburre y a ratos me desagrada, a ver por qué decidí leer esta novela. Pues resulta que de la autora se habla muy bien por Internet, y me parece justo decir que, a pesar de tener la sutileza de un rinoceronte (y no exagero ni una pizca), la mujer escribe muy bien y se nota que entiende de cultura victoriana. Otro de los motivos para acercarme al libro es que lo publicaba Anagrama. Por eso, inocente de mí, pensé que esto sería como con Bukowski, también autor de esta editorial: un par de palabras soeces de vez en cuando, pero por lo demás, un libro normal y corriente.

Y, por último, reconozco que el argumento de El lustre de la perla me parecía fascinante. Como amante que soy de la época victoriana, especialmente del giro oscuro de sus últimas décadas y el toque siniestro, lo que proponía Sarah Waters me atrajo de inmediato. Travestismo, relaciones lésbicas, amores prohibidos, miseria, el mundo del artisteo…, todo visto a través de los ojos de una joven inocente que poco a poco va conociendo lo que se esconde bajo la estricta moral victoriana.

Pero no. Fallo mío. La novela cumple con lo que promete, pero no del modo en que yo esperaba. Las primeras cien o doscientas páginas son bastante insulsas, pero luego entra en ese Londres siniestro del s. XIX y la cosa mejora. A partir de aquí, el libro alterna partes adictivas con otras más bien aburridas. Las interesantes son precisamente las que tratan sobre la vida sexual de la protagonista, que como digo, son pura novela erótica (aunque bien escrita). Las partes con menor carga sexual son las aburridas, seguramente porque eso era lo que menos le interesaba a la autora.

En definitiva, el resultado viene a ser una novela que tenía mucho potencial, pero que termina siendo una sucesión de anécdotas sexuales sin mucho que aportar. Entremedias hay partes que se salen de lo erótico, pero son precisamente las más deslucidas. Si os gusta la novela erótica, desde luego que El lustre de la perla es muy recomendable; ahora bien, si buscáis algo de narrativa ambientada en la época victoriana, casi mejor probar con otro libro.


★★★

Películas vistas (IV): edición palomitera

Estos dos primeros meses del año siempre son los que más me animo con las pelis, por aquello de que la mayoría de estrenos importantes caen por estas fechas, es temporada de premios, etc. Y para descansar de tanta película nominada, me estoy dando un verdadero atracón de cine palomitero entremedias. No soy nada de cine palomitero (de hecho me suele aburrir, y eso que se supone que precisamente es el más entretenido), pero este mes le he cogido el gusto, no os lo voy a negar.

A continuación os hablo de unas cuantas que he visto estas semanas:


Películas vistas

 

The maze runner (2014), dirigida por Wes Ball. 1/2

Vaya por delante que no he leído la trilogía juvenil en la que se basan estas películas, así que no voy a entrar a opinar de si adapta mejor o peor. Como película distópica juveniloide, esta primera parte me ha gustado mucho. Es larga, pero debe de ser una de las pocas pelis de este tipo a la que no me parece que le sobra media hora. Me gusta el concepto, me gusta el desarrollo y me gusta el reparto (aunque me hace gracia tantos de ellos sean británicos). Además, creo que mantiene muy bien la tensión. En definitiva, cine palomitero adolescente muy disfrutable.

Maze runner: The scorch trials (2015), dirigida por Wes Ball. 

Es mar larga y más pesada que la primera parte, como suele suceder con toda buena secuela. A esta sí que me da la impresión de que le sobran minutos por todas partes. Y eso que no paran de pasar cosas en la película... Quizá incluso demasiadas. Llega un momento en que uno ya no sabe que hacer con tantos personajes, facciones e intrigas. Me parece demasiado para una sola película, y al mismo tiempo me parece que a la película le sobran minutos, lo cual suena bastante contradictorio. Es cosa del ritmo: la primera media hora es brutal y luego va cayendo y cayendo. Aun así, sigue siendo bastante tolerable para el tipo de película que es.


 

Kingsman (2014), dirigida por Matthew Waughn. ★★

No soy muy de películas de espías a los James Bond, pero al menos las antiguas sí que las veo y me entretienen la tarde, me hacen cierta gracia... Con las nuevas ya ni lo intento. Como esta película precisamente reivindica aquella época de películas de espías exageradas, llenas de aparatejos y con villanos histriónicos, reconozco que me ha gustado más de lo que probablemente se merezca. Samuel L. Jackson está graciosísimo, el protagonista es un chaval al que es fácil cogerle cariño y Colin Firth es Colin Firth. También le metería la tijera a la duración, pero esa es una batalla que tengo perdida contra el cine.

Teenage Mutant Ninja Turtles (2014)dirigida por Jonathan Liebesman. 1/2

Si dices de una película que lo mejor de ella es Megan Fox, creo que ya lo estás diciendo todo. Ella y el Michelangelo de Noel Fisher son lo único tolerable de esta película. Bueno, eso, y que esta sí que dura hora y media, y aun así está estirada a más no poder. Qué clavo le han puesto al ataúd de las pobres Tortugas Ninja, madre del amor hermoso... La he terminado de ver porque era hora y media, pero juro que ha habido partes en que he dejado la película corriendo mientras enredaba con el móvil. Mala con avaricia. Y encima aburrida.


¿Habéis visto alguna? De estas seguro que sí, que fueron muy populares en su momento (?). Decidme por favor que vosotros también quisisteis acabar con vuestra miserable vida mientras veíais las Tortugas.

Jasper Jones, de Craig Silvey

En la foto: Craig Silvey.
Jasper Jones fue una de mis lecturas navideñas, y aunque por culpa de las fechas no pude leer al ritmo que me hubiera gustado, es un libro que recordaré con mucho cariño. Os lo había enseñado ya en este book haul. La edición me parece muy bonita (a pesar de que las pastas sean poco flexibles y cueste abrirlas para leer), y como la española era difícil de encontrar, opté por comprarlo en inglés. Es, eso sí, una lectura relativamente complicada para leer en este idioma, porque utiliza mucha jerga con la que al menos yo no estoy familiarizado.

En cuanto al argumento, las opiniones citadas en la contraportada lo comparan con la obra de Mark Twain y Harper Lee entre otros, y por una vez el libro cumple lo prometido. Trata sobre Charlie, un niño de trece años que una noche recibe en su ventana la visita de Jasper Jones, un chico del pueblo al que envuelve cierto aire de misterio y peligro, que le suplica su ayuda con un asunto bastante oscuro. A partir de aquí, la vida de Charlie empieza a complicarse y los sucesos que vendrán le van a obligar a madurar.
Well, see, I think it's that most people don't like that lonely feeling. [...] That's what I think prayer is all about. It doesn't matter which stories they believe in, they're all doing the same thing, kind of casting a line out to outer space, like there's something out there to connect to. It's like people make themselves part of something bigger that way, and maybe it makes them less afraid. 
Sin entrar en más spoilers, la novela trata temas duros y tiene un argumento adulto, nada que vez con los dramas absurdos de instituto que pueblan las páginas de la mayoría de novelas juveniles. Esta es, en mi opinión, la mayor de las virtudes de la novela. Es la clase de libro que debería ser lectura obligatoria en la educación secundaria, por lo menos en Australia (¿lo será? Me imagino que en más de uno sí).

No todo es perfecto, sin embargo. Precisamente porque trata temas muy complicados, en algunos puntos (sobre todo al final), he tenido la impresión de que Craig Silvey no ha terminado de contarlo todo de manera coherente. Algunas cosas que pasan simplemente me parecen demasiado fáciles, y algunas ideas o decisiones demasiado maduras y complejas para personajes como los que nos presenta en el libro. De todas formas, con el berenjenal en que se había metido con la trama, tampoco había una solución perfecta posible.

En cuanto a los personajes, son pocos, pero todos están muy bien conseguidos. Solo tengo pegas con el tratamiento maniqueo que Silvey hace de uno de ellos, villanizándolo de manera muy exagerada (forma parte de eso que decía antes del final "fácil"). Exceptuando esto, me han convencido todos, principales y secundarios. Charlie y Eliza son para comérselos, Jeffrey es un amigo gracioso de esos que sí que merecen la pena leer y no resultan cargantes, y Jasper Jones, aunque no sale tanto como podría esperarse para un libro que lleva por título su nombre, también resulta muy atractivo como personaje.

Dejando aparte estos detalles que digo que no me han convencido, Jasper Jones es una lectura excepcional en su género. Es un auténtico librazo. Me habría encantado pillarlo con trece o catorce años, la edad de los protagonistas, pero aun como adulto lo he disfrutado inmensamente. Es una de esas novelas que lo reconcilia a uno con la literatura juvenil y que demuestra que también se escriben cosas serias y trascendentes en este género.

Ha sido, por cierto, una recomendación de Cris. ¡Gracias por la aventura (que dirían en Up)!


★★★★

Cosas que pasan: el SPAM


Es un tema recurrente y da hasta reparo volver a él, pero ¿por qué la gente en estos mundos de Internet se empeña en hacer spam indiscriminadamente? Por si tenéis la suerte de no saber que es spam, básicamente son correos electrónicos y comentarios en los blogs o las redes sociales cuyo único contenido es que alguien promociona su algo. Vamos, como los anuncios, pero sin creatividad y sin que nadie pague a nadie.

La cuestión es que después de haber visto un par de casos estos días, se me ha ocurrido escribir sobre ello para saber qué hacéis vosotros. Siempre que me tropiezo con un spammer me veo en la disyuntiva de no hacerle ni caso (lo cual puede ser muy maleducado si está esperando tu respuesta) o contestarle (lo cual puede ser aún más maleducado si le dices lo que opinas). Una vez por verano incluso llegué a responderle a la persona en cuestión para explicarle que lo que estaba haciendo era spam y que si de verdad quería que hablara de su proyecto lo haría encantado si hubiera tenido la cortesía de referirse a mí por mi nombre, usar las palabras por favor y gracias, y, en defintiva, disfrazar un poco sus intenciones.

Porque sí, todos los que tenemos una plataforma de este tipo sabemos que cuando recibimos un correo de alguien promocionando su novela, editorial o proyecto del tipo que sea, no nos lo cuenta porque crea que nos interesará mucho y que nos hace un favor. Lo que quiere es promocionarse. Y es perfectamente lógico y todos lo hacemos o lo hemos hecho. La cuestión son las maneras. 

Querido spammer, si quieres dejar de serlo, es tan sencillo como trabajarte un poco más tus correos o comentarios. A menudo es simple: solo tienes que investigar (si es que no la conoces) a la persona a la que le envías el mensaje y escribírselo a ella y solo a ella, o al menos hacerla sentir así. Entiendo que es más cómodo mandar un correo con copia oculta a trescientos blogs, y ni siquiera pido que elaboren un mensaje diferente para cada uno, pero al menos que lo personalicen un poco usando tu nombre o el de tu blog. Por cortesía. Y ya que estamos, que en su correo quede claro que te están pidiendo un favor, porque hay algunos que son tan nulos en el trato interpersonal que parece que te estén haciendo el favor de tu vida hablándote de sus proyectos y diciéndote que los promociones.

Si se siguen estas fórmulas tan simples, conmigo ya lo tienen hecho y ya no considero que el mensaje sea spam. Fijaos qué fácil, así de blandito soy: llámame por mi nombre, dame las gracias y te echaré una mano en lo que buenamente pueda, porque soy el primero que entiende que los proyectos necesitan promocionarse. Y aun poniéndolo tan fácil, todavía hay gente que no es capaz de llegar a estos mínimos. Y me sorprende, os prometo que me sorprende.

Estos pasados días he recibido un correo que no tengo duda de que la mitad de los que pasáis por aquí (como mínimo) habréis recibido también. Era un autor promocionando su novela, y así me lo hacía saber en un mensaje que era algo así: 
Hola, me llamo Tal y estoy promocionando mi novela Cual. Te mando carteles y booktrailer para que los compartas en tu blog si quieres. La novela trata de Esto. Puedes buscar fotos del sitio donde está ambientada en Google. Gracias por tu atención.
El "gracias por tu atención" es un formulismo de despedido de carta igual que podría ser "un saludo" así que no estoy seguro de contarlo como agradecimiento, pero lo haré. Aun así, para mi un correo así es spam, y spam del que ofende, porque parece que a uno le estén diciendo: "este correo es spam, y si le haces caso es que eres tonto de remate".

En el fondo estoy convencido de que el autor no tenía intención de hacer spam, y que probablemente solo sea una persona algo torpe en las relaciones sociales. Soy del norte, así que comprendo perfectamente eso de hablar de manera tan directa y tan brusca que parece que estés escupiendo en la cara a la gente, pero eso por escrito no funciona, y mucho menos con un desconocido al que le estás pidiendo algo. Lo de Google seguro que trata de ser una ayuda, pero en semejante correo es la puntilla. Le dan a uno ganas de enviarle un correo de vuelta: "Va a buscar fotos en Google quien yo te diga. Gracias por tu atención".

Y luego está el tema del spam en blogs. Ayer mismo estaba yo viendo si a doña Sileny le había dado por subir nueva entrada o algo y me encontré con un caso. Respondiendo a los comentarios de su última entrada, Sileny ya le había tenido que responder a la spammer en cuestión diciéndole que bajara un poco el ritmo con el spam, porque le había borrado varios comentarios iguales en diferentes entradas y no parecía captar la indirecta. Así está la vida, señores.

No sé muy bien por qué, me apetecía hacer una entrada sobre ello y reflexionar un poco. Porque realmente me violenta mucho esto del spam, y os juro que siempre me quedo un rato mirando fijamente los correos/comentarios sin saber qué hacer. Si responder, pasar, poner los puntos sobre las íes...

Deberíamos ir pensando en hacer un manual de cortesía de Internet, para que al gente aprenda lo que es educado y lo que no (véase escribirte comentarios todo en mayúsculas, que me pasó una vez y me dejó entre desconcertado y asustado).

En fin, ¿vosotros qué me contáis del spam? Yo no me puedo quejar, que no me tropiezo con muchos casos flagrantes, pero me imagino que alguno de vosotros tenéis tanta experiencia en el asunto que os lo convalidan por un máster.

Guerra y paz, de Lev Tolstói

Fotograma de la miniserie War and Peace (2015).

Primera reseña de 2016. Tengo algunas lecturas del año pasado que me interesa reseñar todavía pendientes, pero me parecía que lo más apropiado era empezar el año bloguero reseñando mi primera lectura. Y esta vale por dos, o por tres. Se trata de ese mastodonte ruso que es Guerra y paz, de Lev Tolstói, del que Alianza Editorial sacó hace poco un estuche con los dos volúmenes de la nueva edición por un precio bastante decente para como está el mercado editorial.

Guerra y paz es una de las novelas más célebres de la historia, así que seguramente estéis familiarizados con la trama. Por si no es así, os diré simplemente que trata de las vicisitudes de un grupo de nobles rusos en la época de las Guerras Napoleónicas. Son una media docena de personajes principales y otros cuantos secundarios cuyas historias se van alternando y a los que seguimos durante ocho años.

Ha sido una lectura agridulce, aunque solo por haber terminado un tocho de semejante calibre ya estoy satisfecho. El problema radica precisamente en que la primera mitad de la historia, unas setecientas páginas y siete años de la trama, me ha parecido exquisita, mientras que las siguientes setecientas, que se centran únicamente en el año 1812 se me hicieron tediosas a más no poder.

En ese primer volumen, Tolstói sigue las vidas del variopinto grupo de personajes tanto en las épocas de paz como en la guerra. Esta primera guerra con Napoleón la disfruté como pocas novelas bélicas a través de los ojos de Nikolai y Andrey. Por otro lado, también tenemos una pequeña novela de formación de la mano de la Rostova, y dos novelitas románticas de lo más disfrutables. Guerra y paz, al menos en su primera mitad, es todas estas novelas y una sola: histórica, bélica, romántica... Tolstói pasa de un registro a otro con maestría cada vez que cambia de personaje y consigue una obra funciona en todos los niveles.

Luego llega esa segunda mitad, dedicada a la segunda guerra con Napoleón, y que tenía todos los ingredientes para ser una explosión en todas las tramas, tal como habían terminado en el primer volumen. Sin embargo, lo que encontramos son cerca de setecientas páginas de Napoleón, manual de estrategia militar y muchas, muchas opiniones de Tolstói sobre el papel de los historiadores, las guerras, los dirigentes de las naciones, etc. Los personajes aparecen casi de manera simbólica hasta el final del libro.

Así pues, lo he tenido muy difícil para valorar esta novela. El autor puede hacer lo que quiera, y comprendo que a Tolstói le apetecía cambiar el tono y reflexionar sobre estas y aquellas cuestiones y que consideraba que el culebrón de la primera parte no era tan importante ya, pero lo cierto es que a mí lo que me interesaba era ese culebrón tan completo y bien escrito. Y esos personajes... Por momentos, esa primera mitad me recordaba (atención, se avecina una comparación loca) a Canción de hielo y fuego. Y aunque a los puristas de la alta literatura les suene a sacrilegio, en mi idioma es un gran piropo a Tolstói y su construcción de personajes.

Precisamente porque para mí la primera parte de la novela son setecientas páginas que rozan la perfección, y porque el final de las tramas (el primero de los epílogos, vaya) me pareció encantador, he hecho un esfuerzo por olvidarme un poco del tedio de la segunda. Prefiero quedarme con el recuerdo dulce. Y con Andrey y la Rostova.


★★★★

Vuelta a la actividad + Repaso de 2015


Como os había comentado en la entrada anterior, en diciembre estuve muy desconectado de blogger por diversos motivos, pero ahora que me he reincorporado al ritmo normal con el nuevo año, tengo la intención de que el blog lo haga también, con sus dos o tres entradas semanales. Y para empezar, creo que nada mejor que publicar el repaso del mes de diciembre, que tengo pendiente, y luego hacer un breve sumario del año 2015, aunque sea con unos días de retraso.


Repaso de diciembre


LIBROS

1. Jasper Jones, de Craig Silvey ★★★★
2. Carta de una desconocida, de Stefan Zweig ★★★
3. La perla, de John Steinbeck ★★


PELÍCULAS

1. What if (2013): 4/10
3. Trainwreck (2015): 6/10
3. We are your friends (2015): 8/10
4. Everest (2015): 5/10
5. The book of life (2014): 7/10
6. Gone with the wind (1939): 9/10


SERIES

1. Flesh and bone, miniserie. ★★★
2. London spy, miniserie. ★★★
3. Over the garden wall, miniserie. ★★★★★
4. Mozart in the jungle, primera temporada. ★★★
5. Survivor, trigésimo primera temporada. ★★★★★
6. Red Oaks, primera temporada. ★★★★


Según esto, y de manera aproximada, porque seguro que me dejo alguna cosa o me sobra alguna otra, estas serían mis cifras para todo el año 2015:

He visto 59 películas nuevas (más unos cuantos revisionados). De todas ellas, me atrevería a decir que mi favorita es The Lego Movie, aunque también me han enamorado Boyhood, Nightcrawler, Coherence, Tom à la ferme y Ricki and the Flash.

He visto 62 temporadas de series, entre ellas nuevas temporadas algunos de mis programas favoritos, como Shameless, The Americans Survivor, y también he descubierto nuevas joyitas, entre las que destacaría Daredevil, Master of none, Narcos Sense8 (todas ellas originales de Netflix, con esto lo digo todo), además del placer (no tan) culpable perfecto que resultó ser UnREAL, la serie sorpresa del verano.

Y para terminar, he leído la friolera de 51 libros, con sus 16065 páginas, de acuerdo con Goodreads. Con mi velocidad de lectura, no podría estar más contento con esta cifra. Además, he tenido la suerte de descubrir entre estos cincuenta y un libros media docena a los que les he dado la máxima puntuación, y de los cuales tres han sido tan especiales para mí que ya han pasado a formar parte de mi lista de libros favoritos, que cada vez se alarga más. El primero de ellos sé que sabéis cuál es (venga, haced memoria, solo hace un mes que no os doy la vara con él). Son estos tres:

    


Solo me queda daros las gracias a vosotros por vuestro granito de arena en todo esto. Este año en el mundo de blogger me ha servido para leer más y mejor y conocer algunos libros y películas que me han enamorado y que algunos de vosotros me habéis recomendado. Espero haberos descubierto yo algo también en estos meses, y espero seguir haciéndolo a lo largo de este 2016 que comienza. De momento, en un par de días volveré con la reseña de Guerra y paz, mi primera lectura de este año.