Próximas lecturas (primavera)


Antes de nada, que os lo quería decir en el post anterior y se me olvidó por completo, ¿os podéis creer que me he hecho una cuenta de Twitter? Pues sí, he caído en las redes (sociales, ja) de Twitter. A partir de ahora, si queréis leer las mismas tonterías, pero en menos caracteres, me podéis encontrar en @Jorcienfuegos.

Dicho esto, vamos al turrón.

Ya hice una entrada similar a esta el año pasado, y, aunque no cumplí todos los propósitos (ja, soñar era gratis en 2015), me sirvió bastante. Así que repito y hoy os traigo una entrada ligera con alguno de los libros que planeo leer a lo largo de estos próximos meses. Si saco tiempo para ello, porque me he tirado a por algún que otro tocho, porque ya me conocéis y sabéis que me suelen tentar mucho.

Un monstruo viene a verme, de Patrick Ness

En la foto: Patrick Ness.

En esta ocasión vengo a hablaros de un libro que seguro que todos conocéis y que la mayoría habréis leído, y me atrevería a decir que disfrutado. Se trata de Un monstruo viene a verme, mi primer acercamiento a Patrick Ness (¡ya era hora!), pero seguro que no el último.

La novela cuenta la historia de Connor, un niño que desde que la enfermedad de su madre se agravó recibe cada medianoche la visita de un monstruo que quiere contarle tres historias a cambio de que luego Connor le cuente su historia.

A partir de esta premisa Ness ha construido una novela muy triste, pero muy bonita acerca del final de la inocencia, la maternidad y la pérdida, entre otros muchos temas. No es una lectura que lo vaya a poner a uno de buen humor, más bien es probable que te destroce un poco la vida, pero eso casi siempre es señal de que el escritor ha hecho bien su trabajo.

Patrick Ness lo ha hecho, desde luego. No tengo más que elogios para su forma de contar la historia de Connor. En las novelas de esta temática es muy, muy fácil (y seguro que a todos se os ocurren media docena de ejemplos) cruzar la línea que te lleva hacia el melodrama de película de domingo en Antena 3. Por eso me parece especialmente complicado lo que consigue Ness en esta novela: una historia cargada de lirismo, pero nada condescendiente o facilona.
El monstruo apareció pasadas las doce de la noche. Como hacen todos los monstruos.
La clave está, en mi opinión, en la sutileza con que hila todo. Ya os he mencionado en más de una ocasión que los escritores sutiles me fascinan, porque es una cualidad que me parece muy difícil de adquirir en literatura. Es obvio que los lectores no somos tontos, pero tampoco leemos mentes, así que encontrar ese punto de decir lo justo para que el lector evoque por sí mismo todo lo que le quieres decir no es tarea fácil. Esto es lo que hace Ness en Un monstruo viene a verme.

Decía en mi reseña de Goodreads, de hecho, que el único detalle que no me había convencido estaba hacia el final de la novela, después de la cuarta historia, porque me da la impresión de que el autor se asustó un poco respecto a cómo se iba a tomar el lector “la verdad” de Connor y se puso más explicativo de la cuenta para justificarlo. Salvo por esta pequeña salida, toda la novela es de una sutileza exquisita.

Es un libro corto y se lee en nada, pero la cantidad de cosas que cuenta y de emociones que suscita en tan pocas páginas es digna de admiración. Además, la edición es una preciosidad y ayuda mucho a crear ambiente.

En resumidas cuentas, una estupenda novela sobre, podríamos decir, la pérdida de la inocencia. Este tipo de historias siempre son duras y en muchas ocasiones no compensa leerlas, pero Un monstruo viene a verme compensa, y con creces. Pero como sé que la mayoría de vosotros ya habréis leído el libro, creo que esto no hace falta que os lo diga.

Sin duda leeré algo más de Patrick Ness en el futuro, a ver si en otro tipo de historias se maneja igual de bien.




★★★★

Últimas adquisiciones (en inglés)

En esta ocasión vengo a enseñaros los libros que me he comprado últimamente. Da la casualidad de que esta vez todos están en inglés, por unas razones o por otras (ya sabéis: o no estaban en español, o eran carísimos).

Voy a poner imágenes de las ediciones que tengo en lugar de fotos porque la cámara de mi teléfono es la peor de la historia y ni con toda la luz del mundo consigo que saque fotos que se vean.

 

The last september, de Elizabeth Bowen. — Este libro me llamaba mucho la atención por su temática, pero lo empecé y acabé dejándolo a las veinte o treinta páginas. La cosa es que me pilló en el punto álgido de mi pequeño bache lector de estas semanas pasadas, pero me pareció un libro muy confuso, y, en los libros, cuando me cuesta enterarme, mi mente automáticamente se evade y me aburro como una ostra. La cosa es que quiero creer que fue cosa de que me pilló en mala época y que el nivel de inglés era el problema, y seguramente le dé una oportunidad, aunque la verdad es que estoy bastante convencido de que no era cosa del inglés sino de la prosa de la autora, y eso tiene difícil arreglo.

Theft of swords (The Riyria revelations #1), de Michael J. Sullivan. — Primera parte de una saga de fantasía con muy buena pinta que en España creo que se quedó a medias (como casi todas las sagas de fantasía). Originalmente eran seis libros, pero los han reeditado en tres volúmenes y eso atrajo al tacaño que hay en mí. Así que me he hecho con el primero para ver qué tal.

 

The song of Achilles, de Madeline Miller. — Libro que estaba en los primeros puestos de mi lista de lecturas pendientes desde hace un año o dos, pero ese mismo tacaño que vive en mí y del que os acabo de hablar se negaba a pagar los señores 18 euros que vale siendo una edición bolsillo muy normalita. En fin, que ya lo tengo, en inglés, pero bastante más económico.

Lonesome dove, de Larry McMurtry. — Tocho entre los tochos. Novecientas páginas de un libro que, en realidad, ni siquiera sé de qué trata. Pero ganó el Pulitzer en su día y me dijeron que, si me había gustado tanto Gone with the wind, este, sin tener nada que ver, tenía que leerlo. También he leído por ahí alguna crítica que dice que, si solo vas a leer un western en tu vida, que sea este.

 

Of bees and mist, de Erick Setiawan. — Un libro al que le tengo muchísimas ganas desde la primera vez que leí su sinopsis. En español creo está descatalogado, y por fin me he decidido a comprarlo en inglés y no perder otros cuatro o cinco años esperando a que me cayera del cielo. No sé exactamente de qué trata, pero tiene que ver con las mujeres de varias generaciones de una misma familia y la crítica lo suele encuadrar dentro del realismo mágico. Pero ya sabéis que los pobres anglosajones no tienen nuestra tradición literaria dentro de este género y llaman realismo mágico a cualquier cosa.

Testament of youth, de Vera Brittain. — Hace un par de meses vi la película sin muchas expectativas, pensando que sería el típico period entretenido, cursi y con vestidos bonitos, pero me encontré un peliculón con una historia que me tocó la fibra. Al día siguiente ya estaba encargando las memorias que inspiraron la película. Están sin leer, así que no os las puedo recomendar todavía, pero la película sí. Mucho.


¿Qué os parecen las adquisiciones de esta vez? Al menos los últimos cuatro son, para mí, joyas de la corona todos; a falta de leerlos, claro. Pero los cuatro son libros que parecen muy de mi estilo y que llevaba, en algunos casos, años queriendo leer. Ahora ya no tengo excusa.

Guía de lectura de Amélie Nothomb

En la foto: Amélie Nothomb.

La entrada de hoy va a ser especial. Llevaba tiempo pensando hacer una pequeña guía de lectura para introducirse en los mundos de Amélie Nothomb, una de mis autoras favoritas, porque siempre que hablo de ella en el blog alguien en los comentarios dice que quiere empezar con ella pero que no sabe por dónde porque tiene muchos libros y todos con títulos muy rimbombantes. El caso es que, al final, me he decidido a redactar esta pequeña guía.

Vaya por delante que no soy un especialista en Nothomb ni he leído todos sus libros, pero sí bastantes como para conocer un poco su universo literario. Acabo de hacer la cuenta ahora al preparar la guía y son nada menos que quince las novelas suyas que he leído (de unas veintitrés que tiene publicadas hasta la fecha). Además, también ha escrito una obra de teatro y varios relatos cortos, pero en esta entrada me centraré en las novelas (que ya son bastantes).

No me entretengo más, que bastante hay que decir y no quiero que la entrada salga aún más kilométrica. Sin más dilación os dejo con la:


Guía de lectura de Amélie Nothomb


Antes de empezar a leer a la Nothomb, hay que tener en cuenta una serie de particularidades que sintetizo a continuación.

  1. Publica un libro nuevo todos los años con la misma editorial francesa (Albin Michel) desde 1992. Nunca ha faltado a la cita hasta ahora.
  2. Sus libros son muy cortos. No recuerdo que ninguno me durara más de una tarde. A pesar de que en España la editorial Anagrama procura inflar las ediciones con letra gigante y márgenes enormes (de alguna manera hay que justificar el precio), 
  3. Sus novelas se pueden dividir en dos grupos: las que cuentan historias totalmente ficticias y las que usan la propia biografía de Nothomb como base (en general, estas son las mejores).
  4. Está loca. En serio. Es una conclusión a la que se llega al poco de empezar a leerla. Pero loca de un modo fascinante.

Ahora vamos a ver (sin spoilers) qué novelas tenemos dentro de su vertiente autobiográfica, que para mí es la más interesante y la que necesita más explicación. Y al final diré qué lecturas recomiendo yo para empezar con Nothomb, tanto de estas autobiográficas de las que os voy a hablar con más detalle como de las de ficción pura.


Novelas autobiográficas.

Ordenadas cronológicamente de acuerdo con la biografía de Amélie Nothomb, la primera sería Metafísica de los tubos, que narra los tres primeros años de vida de la autora, nacida en Japón (su padre trabajaba de diplomático allí), y ficciona un problema que tuvo por el que no empezó a hablar hasta muy tarde diciendo que de bebé se creía que era Dios. A esta le sigue El sabotaje amoroso, que sigue las peripecias de la pequeña Amélie en China, a donde se trasladaron después de Japón, viviendo en un gueto para familias de diplomáticos en el que conoce a una niña italiana que le enseñará lo que es el amor.

Ambas son novelas muy buenas, de esas que le salen a esta mujer cuando se pone las pilas. Metafísica es divertidísima, las primeras páginas son un no parar de reír con las ocurrencias de Nothomb, y además presenta al personaje de Nishio-san, uno de los más entrañables del universo de esta autora. El sabotaje tiene, en mi opinión, más partes flojas, pero el modo en que Nothomb emplea la perspectiva inocente de los niños para reflexionar sobre el amor me parece muy potente.

Después tenemos Biografía del hambre, quizá uno de los libros que dejan a Nothomb más expuesta. En él habla de cómo comenzó a sufrir anorexia en su juventud por "imitación" de su hermana Juliette, y cómo su relación con el hambre la han marcado. Personalmente, a mí me parece uno de sus libros autobiográficos más flojos, y a ratos se me hizo pesado, pero la mayoría de las críticas lo ponen muy bien (quizá por el tema que trata).

Llegamos a las dos joyas de la corona. Yo siempre digo que son una bilogía y que debería ser obligatorio leerlas seguidas, pues suceden en paralelo. Son, para mí, las mejores novelas de Amélie Nothomb: Ni de Eva ni de Adán y Estupor y temblores. En ellas narra los dos años que pasó en Japón cuando, a los veintidós, se sentía perdida en Bélgica y quiso regresar al lugar donde nació. El primer libro se centra en su vida personal y su relación con el japonés Rinri (el otro gran personaje del universo Nothomb para mí). En Estupor se centra en lo profesional y habla de su segundo año en Japón, en el que estuvo trabajando en una empresa japonesa a las órdenes de la terrible (y fascinante) señorita Fubuki Mori.

Y esta bilogía se convirtió de algún modo en trilogía hace un par de años con la publicación de La nostalgia feliz (reseña). En esta novela Nothomb narra un viaje de vuelta a Japón que hizo hace pocos años para grabar un pequeño documental para una cadena de televisión (el documental existe y se puede encontrar en Internet, aunque creo que solo en francés sin subtítulos). Convertida ya en una escritora famosa y en una mujer adulta se reencuentra con su mayor amor, Japón, e intentará averiguar que fue de personas tan importantes para ella como Rinri o Nishio-san.

Esta novela solo tiene sentido después de haber leído mucho a la autora. Si no, posiblemente os transmita poco o nada. A mí me parece, sin embargo, la obra más intimista de Amélie Nothomb y una de las más sinceras y emotivas. Un cierre más que digno para esta "trilogía".
Todo lo que amamos se convierte en una ficción. De las mías, la primera fue Japón. A los cinco años, cuando me arrancaron de allí, empecé a contármelo a mí misma.
Además de las anteriores, que son novelas que ficcionan la vida de Nothomb, hay otras novelas que no son exactamente autobiográficas, pero en las que la autora se introduce a sí misma como personaje dentro de la novela.

La primera es Una forma de vida, en la que Nothomb cuenta una supuesta correspondencia que mantuvo con un soldado de la guerra de Irak y la usa como excusa para reflexionar sobre la guerra y otros muchos asuntos. A mí esta novela no terminó de convencerme, aunque me parece muy interesante cómo aborda ciertos temas.

Otra es Pétronille, una de las más recientes, y que no he leído todavía. Aquí Nothomb hace una ene-amiga en un evento de firma de ejemplares de uno de sus libros. Otra que no he leído es Peplum, de las primeras obras de la autora y todavía sin traducir al español, así que no os puedo decir gran cosa. Y lo mismo ocurre con Antichrista, otra de mis lecturas pendientes. Esta última es pura ficción y ni siquiera aparece Nothomb en un principio, aunque se suele incluir dentro de esta categoría porque Nothomb ha admitido en muchas ocasiones que el personaje protagonista, aunque con otro nombre, la representa a ella.

Y un caso todavía mas curioso es el de Diccionario de nombres propios, donde la autora ficciona la biografía la cantante RoBERT, para la que ella ha escrito algunas canciones. Han pasado bastantes años y la verdad es que este es uno de los libros que tengo más olvidados, pero tengo un recuerdo muy grato de la lectura. Es una novela muy nothombiana.


¿Y ahora qué?: Sugerencias para empezar a leer a Amélie Nothomb.

Para empezar, si queréis leer en profundidad a la autora, mi consejo sería empezar por Metafísica de los tubos, continuar con El sabotaje amoroso  y después el díptico de Ni de Eva ni de Adán y Estupor y temblores. Y si es gusta, completar con otras de sus obras autobiográficas. Para mí, este ciclo sobre su infancia y juventud es lo mejor que ha escrito, y entre estas cuatro obras se resume un poco toda la esencia de la obra de Nothomb.

Si a simple vista es mucho y solo queréis probar con un único libro para ver si os gusta el estilo de la autora, hay varias opciones:

Por la vertiente autobiográfica, yo siempre recomiendo Ni de Eva ni de Adán y/o Estupor y temblores. Aparte de ser, en mi opinión, los mejores, también son los más "normales", sobre todo el primero, que se acerca bastante a una novela convencional de cualquier otro autor y mantiene las locuras nothombianas al mínimo. Creo que ambos son una buena forma de acercarse a la autora de forma suave antes de meterse ya a fondo en sus paranoias.

Si lo autobiográfico no os convence, también tiene buenos libros de ficción pura que pueden servir como primer contacto. Por un lado están Higiene del asesino y Cosmética del enemigo. Ambos comparten la particularidad de estar escritos exclusivamente a través de diálogos, con lo que se leen todavía más rápido que los demás libros de la autora. Higiene es su primera novela, y creo que eso se nota en algunos aspectos, pero también plantea muchos de los tópicos e ideas que se repetirán a lo largo del resto de su obra. Cosmética me parece mucho mejor cono novelilla ligera y original, y un buen primer libro para leer a Nothomb.

Si no, todavía dentro de la ficción pura, recomendaría Ácido sulfúrico, que es diferente a lo que tradicionalmente suele escribir. Una especie de Juegos del Hambre al estilo Nothomb. Además, de todas las novelas puramente ficticias suyas que he leído, para mí esta es la única que puede competir en calidad con sus mejores obras autobiográficas, por lo que también es una gran lectura para empezar.

Por las que no recomiendo empezar son, entre otras: Diario de Golondrina, Viaje de invierno, Una forma de vida, Ordeno y mando y La nostalgia feliz. La cuatro primeras son, quizá, de las más flojas de su bibliografía, y en todo caso son obras que se disfrutan más cuando ya se ha leído a la autora y se conocen sus temas y su estilo. La última, como os decía al hablar de las obras autobiográficas, pierde toda la gracia si no se leen antes las demás novelas japonesas de Nothomb.


Y hasta aquí la pseudo guía para quien quiera acercarse a los mundos de esta autora y se sienta perdido entre tantas novelas. A los que no os interese, mis disculpas si os habéis encontrado con semejante parrafada. Y a los demás, si todavía os queda alguna pregunta al respecto, para eso están los comentarios.

El próxima día vuelvo con una entrada un poco más normal (y breve). Prometido.

El universo contra Alex Woods, de Gavin Extence

En la foto: Gavin Extence.

No sé si os lo había contado ya. Si no, os lo cuento ahora. Estoy en un pequeño bache lector desde diciembre y me cuesta bastante encontrar libros que me den ganas de seguir leyendo. En parte es porque estoy a tope escribiendo una novela, y ahora también dándole los retoques finales a una que saldrá publicada en unas semanas (¡os lo conté el otro día en esta entrada!). El caso es que entre eso y otras ocupaciones, necesito lecturas que me enganchen desde el principio, porque si no me disperso enseguida y leo poco o nada cada día.

En lo que va de 2016, he tenido bastante mala suerte. Desde Guerra y paz, que fue un comienzo de año lector inmejorable, no había tenido otra lectura que me entusiasmara de verdad hasta esta, El universo contra Alex Woods.

Se trata de una novela juvenil que narra las peripecias de un adolescente británico muy peculiar, Alex Woods, célebre porque en su día le cayó encima un meteorito (en el sentido literal, nada de metáforas). Unos años después, Alex se encuentra metido en un lío con la policía por ayudar a su único amigo en el mundo, y aquí es donde Alex comienza a relatarnos su historia.

Es bastante difícil hacer un resumen en condiciones del argumento, porque no creo que el libro tenga uno. Empieza en el presente, pero a partir de ahí Alex empieza a narrar los momentos de su vida que más le han marcado y que le han conducido hasta la situación actual y, aunque algunas historias tienen más sentido dentro de la trama, otras son más bien simples anécdotas. Eso es, en realidad El universo contra Alex Woods: un compendio de anécdotas y momentos de la vida de un adolescente muy especial.

Es uno de esos libros en los que todo depende del personaje. Con otro que no fuera Alex, la novela sería un aburrimiento, pero el protagonista que ha construido Gavin Extence es fascinante. Es verdad que el tópico del protagonista rarito de novela juvenil ya está muy visto, pero Alex es uno de los mejores que he leído. Es, sencillamente, entrañable.

Esta novela es uno de los mejores ejemplos de cómo escribir en primera persona y hacerlo bien. Gavin Extence ha creado una voz narrativa, la de Alex, que es fascinante y logra convertir situaciones cotidianas (el colegio, el trabajo de su madre, los médicos…) en historias que merece la pena de leer. A pesar de que el libro no tenga un argumento concreto y solo se trate de Alex contando fragmentos de su vida, os prometo que yo me habría pasado otras quinientas páginas leyendo sus anécdotas la mar de interesado. ¿Por qué? Esa voz narrativa.

Es una novela con mucho humor, y encima inteligente, pero también con un componente humano importante, sobre todo hacia el final. Además, para los que, como yo, somos unos ignorantes en todo lo relacionado con la ciencia, la novela ofrece pildoritas de divulgación científicas que, contadas por el genial Alex, resultan de lo más amenas.

En definitiva, El universo contra Alex Woods es una de esas novelas juveniles realistas que ya no se ven tanto en esta era de distopías y criaturas fantásticas (que a veces también molan, ojo). Aunque no se parezca en nada, por lo que transmite me ha recordado inevitablemente a Jasper Jones, que leí hace un par de meses. Igual que en el caso de esta última, es la clase de lectura que me habría gustado hacer con catorce o quince años, y que sin duda recomendaría a los hijos que no tengo.


★★★★

¡Voy a un publicar una novela con Escarlata Ediciones!




Sí, ya lo sé, directo al grano desde el título. ¿Dónde ha quedado eso de crear ambiente? Pero es que es de esas noticias que a uno le apetece gritar. En la entrada de mi quiniela para los Oscar (que estuve bastante atinado por una vez) os prometía que el próximo post traería un anuncio que, al menos a mí, me tiene en una nube. La gran noticia es, ya lo dice el título, que voy a publicar un libro con Escarlata Ediciones.

Es una editorial joven, nacida en septiembre de este año, de la que los que llevéis desde verano en el blog quizás recordéis que os hablé. Compartí la llamada a manuscritos de la editorial porque tenía muy buena pinta, y desde luego que yo mandé algo. Todavía no me puedo creer que me respondieran que les había gustado mucho y querían publicarlo. Esto ya lo sé hace meses, pero me las he ingeniado para guardar el secreto hasta que la publicación fuera algo inminente.

Y ahora lo es. Saldrá en abril (¡no queda nada!) y de momento os puedo decir que su título, salvo cambios de última hora, será Monstruos. Es una historia de fantasía/terror con influencias de la novela gótica (ya sabéis que me encanta) protagonizada por vampiros. No es una novela de vampiros al uso, sino que yo más bien la calificaría como un drama familiar (pero con vampiros); así de rarito soy yo. 

En las próximas semanas iré trayendo más información y, me vais a tener que perdonar, voy a ser un poco pesado con el asunto. Pensad en mí como en una de esas madres primerizas que no hablan de otra cosa durante nueve meses y tened compasión.

Eso sí, por lo menos os puedo prometer que la próxima entrada programada en el blog no es autobombo, así que podéis pasaros sin miedo este domingo.


+ Info. de la editorial: web | twitter.